A poco del inicio del año escolar, muchas familias se preparan para un momento importante como es el primer día de clases de los niños en el nido.
Para algunos pequeños el inicio de clases puede venir acompañado de ansiedad por separación, una reacción frecuente en la primera infancia, que aparece cuando deben alejarse de su madre, padre o cuidador principal, llegando a presentarse con mayor intensidad cuando inician la etapa escolar.
La psiquiatra de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa), Kelly Castro, explicó que esta ansiedad por el primer día de clases puede manifestarse con llanto intenso al momento de la despedida, rechazo al ingresar al aula o temor persistente a quedarse sin compañía.
“En algunos casos, los niños pueden negarse a asistir al nido o a otros lugares por miedo a separarse de sus padres, así como presentar dificultades para dormir solos, pesadillas frecuentes o molestias físicas como náuseas y vómitos”, precisó la especialista.
En ese sentido, Castro recomendó iniciar el proceso de separación de manera gradual, visitando previamente el nido o colegio y familiarizando al menor con el espacio y las personas que lo recibirán. Asimismo, dijo que es importante establecer una rutina diaria de despedida que sea afectuosa, pero breve, ya que prolongar estos momentos puede aumentar la angustia del niño y dificultar su adaptación.
También sugirió anticipar al niño lo que ocurrirá durante el día, explicándole a dónde irá, con quién estará y cuándo volverán a verse, por ejemplo: “volveré después del almuerzo” o “te recogeré antes de la hora de dormir”. Añadió que permitirle llevar un objeto de confianza, como un peluche o una manta, puede ayudarlo a sentirse más seguro durante la jornada escolar.
La psiquiatra, del mismo modo, sugirió que, en casa, los padres escuchen lo que el niño expresa y eviten minimizar sus preocupaciones. Señaló que es significativo responder con calma y observar señales no verbales, que pueden reflejar el nivel de malestar que atraviesa el menor.
Recuerde que el acompañamiento respetuoso durante esta etapa contribuye a que niñas y niños desarrollen confianza y autonomía. En caso las manifestaciones de ansiedad por separación sean intensas o persistan con el paso de los días, se recomienda acudir al establecimiento de salud más cercano para recibir orientación especializada y oportuna.