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A pesar de la ternura y confianza que irradia el actor Tom Hanks, quien es considerado una persona benévola tanto frente como detrás de cámaras, parece que su hijo Chet Hanks claramente no estaría siguiendo sus pasos.

El joven de 24 años padece una fuerte adicción a las drogas desde los 16 años, y esta semana ha sido involucrado por el escándalo que provocó en un hotel londinense donde causó destrozos.

Chet utilizó el nombre de su padre con la clásica frase de su padre "¿no sabes quién soy yo?" para ingresar a un famoso club en Londres y beber hasta altas horas de la noche con sus amigos de forma escandalosa, lo mismo que provocó que la policía lo esté buscando para afronte los destrozos que provocó.

Asimismo, subió una video a internet en el que repite reiteradas veces la palabra "nigga", una palabra prohibida moralmente en Estados Unidos por ser despectiva para los afroamericanos.