El té es una bebida milenaria y la segunda más consumida en el mundo, después del agua natural.

Estudios recientes han demostrado que el té, ya sea negro o verde contiene valiosos nutrientes y propiedades únicas. Su sabor puede ser intenso o suave casi imperceptible.

Se ha comprobado que el té ayuda a combatir el cáncer porque inhibe la mutación de las células. Uno de los estudios mostró que las mujeres que toman dos tazas de té al día tienen menor incidencia de cáncer en el útero.

La diferencia entre un té u otro es el proceso de elaboración al que está sometido.