Con Ch ́allachi inicia mes de la Pachamama en Juliaca

El 01 de agosto se ha instaurado como el Día de la Pachamama o ´Madre Tierra´, momento propicio para rendirle homenaje a través del tradicional ´Ch ́allachi´.

Desde el Perú prehispánico, los pueblos andinos realizan ofrendas a la madre tierra para retribuirle todo lo que nos provee. En el mes de agosto está hambrienta de recibir este cumplido.

El historiador René Calsín Anco, relata que en la época prehispánica caravanas de diferentes naciones de los cuatro suyos realizaban romerías hasta Copacabana (Bolivia), que antes del virreinato del Perú formaba parte del mapa del Tawantinsuyo.

Hoy en día, las costumbres no han cambiado, sino sólo las formas. De acuerdo al calendario gregoriano, el homenaje a la Pachamama se cumplía el 01 y 06 de agosto con las largas peregrinaciones la isla del Sol, en la que se pudo identificar hasta 42 naciones; según el historiador.

René hace mención a que antiguamente esta costumbre arraigada era una ceremonia casi obligatoria de culto; mientras que hoy en día, sin perder su esencia, se ha tornado algo comercial.

Tal es el caso de Juliaca donde pequeñas piedrecillas planas semejantes a monedas son vendidas La Pachamama y el Ch ́allachi Con las primeras luces del alba el 01 de agosto tiene un matiz distinto en la ciudad de Juliaca y en gran parte del altiplano de puneño. Esta fecha se ha instaurado como el día de la Pachamama o “madre tierra”, momento propicio para rendirle homenaje a través del tradicional “Ch ́allachi”.

Ni bien el sol ha difuminado sus primeros rayos, una multitud invade los ríos Maravillas, Unocolla y otros que circundan a la “Ciudad Calcetera” (Juliaca), para recoger piedrecillas planas que simbolizan la abundancia y expansión para los negocios, trabajo u otros fines que se persiga.

Además del recojo de estas piedras que son guardadas como amuletos, tanto en el área urbana como rural esta costumbre ancestral se expresa en la entrega de ofrendas a la Pachamama y la purificación de las casas con flores, mixtura, agua bendita e incienso .

Una de las particularidades de esta costumbre la representa la “mesa” o recado para la ofrenda, que es un paquete contenido de confites, hierbas, objetos que expresen diferente deseo (misterios), el “sullu” que es el feto seco de una llama por lo general; entre otros elementos.

Este preparado que previamente es ritualizado por los maestros andinos o yatiris, por lo general se encuentra en los puestos de venta de productos naturistas, popularmente conocidos como chiflerías, que en Juliaca están instaladas cierta parte del margen de la línea férrea.

Este tipo de ofrenda es más utilizado en el sector rural, pues de acuerdo al calendario andino, el mes de agosto está ligado con la mitad del ciclo agrario y la madre tierra está ávida de recibir ofrendas que la sacien para luego retribuir ese gesto.

El ingenio juliaqueño La creatividad y emprendimiento que caracteriza a los juliaqueños, ha llevado que el adagio: “en Juliaca hasta las piedras se venden” se exprese en la realidad; pues la sacrificada faena de ingeniosos comerciantes que extrajeron éstas de las gélidas aguas tienen su recompensa cuando la comercializan.

Asentados en la zona conocida como Laguna Temporal y calles aledañas, aprovechan la ocasión para vender vino, incienso, vino, flores y demás elementos que serán empelados en la Ch ́alla de las casas.

Mes caliente y de los casamientos
Según los sabios andinos, en el agosto fluye una energía especial para cumplir el propósito anhelado, siendo propicio para cumplir con la madre tierra, pues ella es la benefactora y proveedora de recursos y merece ser retribuida por todo lo que nos da.

Este periodo del año convoca también a yatiris procedentes de diferentes latitudes que comparten esta tradición ancestral, especialmente de Bolivia, donde suelen utilizar las bocas de sapo, imágenes religiosas y quirquinchos para sus rituales de purificación conocido también como “mes caliente”, esa energía especial que trae agosto es próspero para el emprendimiento de algún proyecto, negocios u otra aspiración; pero en especial para casarse. No en vano se denomina “el mes de los matrimonios”.

Agosto festivo
Vale mencionar que esta costumbre expandida en otras provincias se ha entrelazado algunas fiestas patronales y actividades afines. Tal es el caso Chucuito - Juli, donde el 01 de agosto también se cumple la feria de las alasitas; mientras en Zepita con los mismos matices celebran al Señor de Ccotapata.

Como vestigio del peregrinaje y romería que se cumplía antiguamente, está el movimiento en la zona sur hacia Bolivia, donde conmemoran al a virgen de Copacabana, y miles de peregrinos nacionales y extranjeros acuden a su santuario para hacer bendecir principalmente sus vehículos.

Por: Zenaida Zea Olivera

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