La más alocada carrera de cinco kilómetros se realizó en China. Esta vez, Shanghai fue la localidad elegida donde se realizó el ‘Color Run’, una singular competición en la que los participantes terminan exhaustos pero felices.

El Color Run 5K es una carrera que se caracteriza por no tener vencedores. La competición busca que todos los participantes lleguen a la meta final lo más pintados posibles.

En cada kilómetro se encuentran un grupo de personas con pinturas en sus manos, las que son rociadas en toda la humanidad de cada competidor.

Este es un evento que cada vez va ganando más fanáticos alrededor del mundo pues no solo se realiza en China sino que también puede disfrutarse en países como Estados Unidos, Brasil, Bélgica, Francia, entre otros.