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Patricia Curo Diaz, actualmente tiene 20 años de edad. Cuando tenía 10 años, fue trabajadora infantil, vendió caramelos, ropa y artículos de cabello en un puesto de mercado para llevar dinero a su casa. Gracias al programa ProNiño de Fundación Telefónica, ella cambió las calles por la escuela.

Para Patricia, el mayor riesgo que corren los niños trabajadores es que sufran de abusos por parte de adultos. Ella recibió muchos insultos y siempre vivió con miedo, pero la Fundación Telefónica cambió su vida. “Gracias a la Fundación Telefónica fui becada en un instituto y ya terminé la carrera de ingeniería de computación informática”, señaló.

Proniño de Fundación Telefónica tiene la finalidad de apoyar a los niños que trabajan para que continúen su educación, que  es la mejor vía para que los chicos puedan desarrollarse y tener un mejor futuro.

La fundación acompaña a los niños toda la primaria y la secundaria, los apoya con útiles escolares, les brinda apoyo psicopedagógico (escolares y sus padres)  y fuera del horario escolar dictan talleres para que las horas de trabajo las reemplacen en aprender otras cosas.

“Atendemos más de 40 mil niños a nivel nacional. Gracias a la finalización de su educación secundaria ellos han podido ubicarse en instituciones educativas superior”, comentó Pilar Nuñez, coordinadora sobre temas de infancia de la Fundación Telefónica del Perú.

Para la especialista comentó también que actualmente el Estado peruano tiene un papel activo, y viene trabajando en una iniciativa que promueve la reducción de niños que trabajan.

“La responsabilidad de la atención de casi un millón 700 mil niños que trabajan en el Perú es el Estado (…)y vemos que en estas últimas épocas el movimiento es mayor”, finalizó Nuñez.