Una mujer,  que trabajaba como agente del serenazgo de Barranco, fue arrastrada por un vehículo varios metros luego que el conductor fuera intervenido en estado de ebriedad.

Rosa La Chira Zapata fue víctima de la salvaje agresión producida en horas de la madrugada cuando Juan Sánchez Boza, en presunto estado de ebriedad, fue intervenido por estar miccionando en la vía pública frente al municipio de Barranco.

En la comisaría de la jurisdicción, antes de hacer la denuncia, La Chira Zapata contó cómo tuvo que aferrarse al espejo retrovisor del vehículo para no ser atropellada. Su mano derecha quedó atrapada por la puerta.

Luego de practicársele la prueba de dosaje etílico, el chofer dijo no saber por qué se le detenía, incluso denunció que fue golpeado por miembros del serenazgo.

Los serenos contaron que un suboficial de la policía de la comisaría de Barranco trató de poner trabas en el esclarecimiento de este caso y se puso de lado del presunto agresor.