Hace treinta años abrió sus puertas en Japón el primer parque temático Disney fuera de EEUU, un negocio que no ha dejado de dar beneficios y que es frecuentado mayoritariamente por adultos enganchados al universo del genio de la animación.

Como no podía ser de otra manera, en tan señalada fecha, el parque Disney de Tokio, ubicado a la afueras de la capital nipona, celebró hoy con un gran desfile su treinta aniversario frente al icónico castillo de "Cenicienta".

El complejo esta dividido en dos parques "Tokyo Disney Sea", más enfocado a adolescentes, parejas y matrimonios con hijos, y "Tokyo Disneyland", de corte infantil y pensado para los más pequeños.

Lejos de perder popularidad con el paso del tiempo, en 2012, Disney Japón logró superar la cifra de 27,5 millones visitantes, lo que le permitió alcanzar su récord histórico, impulsado por sus nuevas atracciones y la buena acogida en periodos clave como son las festividades de Halloween o Navidad, dos momentos en los que se engalana por todo lo alto.

Además, al complejo, operado por la empresa nipona Oriental Land, también le acompañaron los números el año pasado, después de lograr en el periodo de abril a septiembre, primeros seis meses del año fiscal en Japón, un beneficio operativo de 25.540 millones de yenes (unos 260 millones de dólares).

La empresa prevé además un beneficio neto en todo el ejercicio 2012 de 48.350 millones de yenes (unos 490 millones de dólares), un 50,6 por ciento más que en 2011, cuando el devastador terremoto y tsunami de marzo cerró las puertas del parque durante un mes y dilapidó el ánimo de gran parte de la población nipona.

Uno de los grandes éxitos del Disney tokiota en estos 30 años ha sido el de haber sabido mantenerse como un destino para niños y adultos, que siguen fuertemente vinculados con el universo mágico de Disney.

El complejo, formado por seis hoteles oficiales Disney con capacidad para 3.857 plazas hoteleras, cuenta también con 91 tiendas, 92 puestos de comida o restaurantes, centros de relajación e incluso capillas para bodas.

EFE