El modisto Jean-Paul Gaultier rindió homenaje a la cantante londinense Amy Winehouse creando una colección inspirada totalmente en ella.

Repleto de color, de bordados de lujo, materiales exclusivos y osadías que solo la alta costura puede permitirse, la colección se situó en la década de los ochenta del siglo pasado, evocación a su vez a los cincuenta y sesenta.

El pelo alisado a lo Winehouse se tiñó de colores muy vivos, rosas, verdes o amarillos, también de negro, por supuesto, a juego o en contraste con el modelo que acompañaban, siempre sobre zapatos o sandalias con plataforma de tacón muy alto.

Gaultier, a quien no le gusta "hacer retro por hacer retro", dijo luego a la prensa haber pensado "muy pronto" en dedicar una colección a la cantante y a su estilo, que consideró no ha recibido la suficiente atención por parte de los medios, ni después de su muerte ni en vida tampoco.

El desfile presentado en París estuvo amenizado con canciones de la cantante, en su mayor parte interpretadas en directo por las voces de Orlando, Fey B, Manu y Kevon.

EFE