Joyas de la aristocracia europea, entre las que se encuentra el diamante de la corona de María de Médicis, serán subastadas el próximo 15 de mayo en Ginebra junto a algunos de los más raros y puros diamantes que se conocen en el mundo.

Según explicó a Efe el experto en joyas de Sotheby"s, Olivier Wagner, la pieza central de la subasta es el "Beau Sancy", un diamante de 34,98 quilates que decoró la corona de María de Médicis en su coronación en 1610 y que durante cuatro siglos perteneció a diversas familias reales europeas.

Entre los próximos días 14 y 15 de mayo saldrán a subasta más de 700 lotes, ente alhajas procedentes de la aristocracia, otras "joyas magníficas", relojes "importantes" y piezas de la colección personal de Suzanne Belperron, una de las más importantes diseñadoras de joyería del siglo XX.

"De todos los lotes que vamos a subastar probablemente el Beau Sancy sea el que va a alcanzar un mayor valor, ya que aunque entre los lotes hay diamantes con un valor estimado superior, este tiene una historia única", opinó Wagner.

El valor estimado del Beau Sancy es de ente 2 y 4 millones de dólares (entre 1,5 y 3,1 millones de euros), una suma que en esta colección sólo supera un diamante blanco de 36,43 quilates estimado entre 3,55 y 5,5 millones de dólares (entre 2,7 y 4,2 millones de euros).

Entre las joyas que pertenecieron a la aristocracia europea y que se subastarán la próxima semana en Ginebra también se encuentra la Tiara Murat, una diadema diseñada en 1920 para la boda de Yvonne Gillois y el Príncipe Alexandre Murat, quien era pariente de la hermana de Napoleón.

Junto a estas piezas también se subastará un anillo de diamantes y zafiros que en algún momento perteneció a la reina Victoria Eugenia de España, así como un collar de esmeraldas y diamantes diseñado por Bulgari y cuyo valor estimado es de entre 1,5 y 3 millones de dólares (entre 1,2 y 2,3 millones de euros).

La próxima semana también saldrá a subasta un collar de esmeraldas colombianas "muy impresionante para la época" que perteneció a la familia Thurn y Taxis, los fundadores del primer servicio postal alemán.