El escocés Andy Murray, número tres del mundo, se sobrepuso  a un inicio dubitativo en el primer partido de la Copa de Maestros para imponerse como local sobre la pista azul del O2 de Londres al checo Thomas Berdych por 3-6, 6-3 y 6-4, en dos horas y ocho minutos.

Murray volvía a servir en suelo británico en una temporada en la que cumplió con creces las expectativas del público del Reino Unido, que le vio alcanzar su primera final de Wimbledon en julio y colgarse al cuello el oro olímpico en ese mismo escenario.

Con el triunfo sobre Berdych, el escocés suma este curso trece victorias en pistas británicas por tan solo dos derrotas: con el suizo Roger Federer en All England Club, y  ante el francés Nicolas Mahut en el torneo de Queen"s.

A sus 25 años, con el Abierto de Estados Unidos en el bolsillo, Murray fue recibido como un héroe por los casi 15.000 espectadores. Si bien se deshizo de gran parte de sus miedos escénicos gracias a su brillante actuación en Wimbledon y en los Juegos Olímpicos, los nervios volvieron a atacar a Murray en el primer set ante el gigante Berdych.

El checo se anotó el primer parcial y amagó con imponerse al resto nada más comenzar un segundo set, en el que Murray apretó finalmente los dientes y encontró de nuevo la solidez que le ha llevado a firmar la mejor temporada de su carrera.

El vigente campeón del US Open dio una lección al checo en el segundo parcial y desbarató su saque al inicio del tercero, que le llevó cuesta abajo hacia una victoria con la que presentó su candidatura a hacerse con la Copa de Maestros. 

EFE