David Ferrer jugó un partido perfecto y venció al checo Tomas Berdych por 6-2, 6-3 y 7-5, para situar el 2-2 en la final de la Copa Davis entre la República Checa y España que se disputa en el O2 Arena de Praga.

Ferrer deja así la eliminatoria con más intriga para el último partido que deben disputar Nicolás Almagro y Radek Stepanek, si no hay cambios en el último momento.

Luciendo un murciélago, el símbolo de su club el Valencia, en la parte superior izquierda de su pantalón, Ferrer dio una magnífica demostración de fuerza mental y de gran concentración para aniquilar a Berdych en dos horas y 25 minutos infligiendo al checo la derrota más humillante en casa de toda su carrera.

Ferrer empezó con buen ritmo colocándose arriba con un parcial de 3-0, jugando de forma impecable sin ceder un solo punto con su saque y colocando dos servicios directos. El de Jávea pudo incluso ampliar su ventaja a 5-1 de haber confirmado dos puntos de rotura que dispuso.

El segundo set fue calcado al primero, con rotura inicial de Ferrer en el segundo juego, y otra sensacional exhibición al servicio, porque el de Jávea no cedió ni un solo punto de rotura en todo este parcial y concedió únicamente cinco puntos con este arma. Berdych lo intentó, usó toda su fuerza, se amparó en los gritos de sus aficionados, pero nada funcionó ante el mejor hombre en la pista hoy, Ferrer.

Una rotura en el tercer juego puso por delante a Ferrer de nuevo en el tercer set, y aunque luego Berdych logró al fin quebrarle a las dos horas y ocho minutos (4-4), el de Javea tuvo los arrestos de robárselo a continuación (6-5) y rematar esta descomunal faena con su servicio después a la primera oportunidad, cuando Berdych mandó una derecha a la red.

EFE