Cuatro años después de perder la final olímpica ante Bischof, Kim saltó al tatami en su último combate con la intención clara de tomarse la revancha y lograr la ansiada medalla en sus segundos Juegos.

Con un vendaval de intensidad y recursos, el judoca surcoreano sofocó a su rival, de 33 años, y se llevó por dos yukos que incluso podrían haber sido más la final y el torneo.

Las dos plazas restantes del podio se las repartieron el canadiense Antoine Valois-Fortier, que después de vencer el combate de repesca se impuso al estadounidense Travis Stevens por el bronce, y el ruso Ivan Nifontov, que ganó la lucha definitiva al japonés Takahiro Nakai.

Las decepciones de la jornada las protagonizaron el azerbaiyano Elnur Mammadli, oro en el peso inferior en Pekín 2008 y tercero del ránking mundial, que cayó en primera ronda ante Valois-Fortier, y el brasileño Leandro Guilheiro, el número dos del mundo que quedó séptimo tras perder el combate de repesca.

EFE