Kobe Bryant confirmó que siente dolor en la muñeca derecha debido a un desgarro de ligamentos, pero considera que no será motivo suficiente para impedirle que el domingo juegue con los Lakers de Los Ángeles ante los Bulls de Chicago, en el partido inaugural de la nueva temporada de la NBA.

Bryant, que se lesionó el pasado lunes durante el primer partido de pretemporada contra los Clippers de Los Ángeles, recordó que en la liga anterior disputó 82 encuentros con una rodilla lesionada y con tendinitis en la mano, por lo que sabe perfectamente lo que le puede esperar de nuevo con la muñeca.

Aunque Bryant no se entrenó el jueves con el resto de sus compañeros, no tiene ninguna duda que para el domingo el descanso le habrá permitido recuperar la movilidad de la muñeca y estar en acción, mientras sigue la recuperación.

El escolta estrella de los Lakers dijo que el tiempo del entrenamiento lo dedicó a recibir tratamiento y le había sentado "muy bien", para que el ligamento afectado en la caída que sufrió cuando intentó tirar a canasta frente a los Clippers haya comenzado a recuperarse.

"Realmente el ligamento no va a curarse. El ligamento está perdido así que no hay mucho que se pueda hacer al respecto. Pero he luchado en mi carrera con tantas lesiones de la mano, que ésta última no me va a impedir jugar", subrayó.

Bryant, que ha disputado 1.103 partidos de los 1.230 establecidos en el calendario oficial, considera que la clave para que el domingo dispute el partido frente a los Bulls estará en la capacidad que tenga a la hora de retener el balón y pasarlo.

EFE