Foto: EFE
Tres jóvenes iraníes han sido azotados en público en la ciudad de Isfahan, en el centro de Irán, tras ser acusados de haber forzado y abusado sexualmente a otro joven, que después se suicidó a causa de la agresión.

Según la publicación, los tres jóvenes recibieron los latigazos en una céntrica calle de la ciudad como forma de castigo que en años pasados había prácticamente desaparecido.

"Es importante dar latigazos a los delincuentes en público porque la gente se siente segura y porque sirve de mensaje a los delincuentes para que no se atrevan a delinquir de nuevo", justificó la Fiscalía de Isfahán, de acuerdo al diario "Etemad"

La aplicación en público de castigos físicos como los latigazos o la amputación de manos eran habituales en los primeros años de la República Islámica, fundada en 1979, sin embargo en la última década había dejado de practicarse en las calles.

Igualmente, se había confinado a los patios de las cárceles los ajusticiamientos de criminales y las lapidaciones, y el ex jefe del Poder Judicial, ayatolá Mahmud Hashemi Shahrudi, había prohibido la publicación de imágenes de los mismos en los medios de comunicación.

La semana pasada, el jefe de la Brigada criminal de Irán, Asghar Yafari, pidió que se recuperara la amputación de miembros para acabar con el alto índice de robos en el país y dijo que su cuerpo estaba dispuesto a aplicarlo. EFE