La presidenta argentina, Cristina Fernández, llegó hoy, vestida de riguroso luto, al helipuerto de la Casa Rosada para dirigirse al Congreso y asumir su segundo mandato presidencial.

Fernández partió de la residencia oficial de Olivos, en las afueras de Buenas Aires, en helicóptero, acompañada de sus hijos Florencia y Máximo, y de la novia de éste, Rocío, todos vestidos de negro.

La presidenta no ha abandonado el luto desde el fallecimiento de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, en octubre del pasado año.

La decisión de Fernández de mantener el luto para la toma de posesión de su segundo periodo presidencial ha roto el protocolo que marca que la vestimenta debe ser de un color claro si la ceremonia se desarrolla de día, según expertos en ceremonial.

EFE