Stephen Hawking durante una rueda de prensa en el One World Trade Center, en Nueva York, | Fuente: EFE

(Agencia N+1 / Víctor Román). Hace poco un libro póstumo del profesor Stephen Hawking causó revuelo porque predecía que la técnica de edición genética CRISPR generaría una peligrosa élite de superhumanos en el futuro. Ahora, otra sección acaba de ser pública y promete ser igual de polémica: el famoso físico asegura que dios no existe.

"Creo que el universo fue creado espontáneamente de la nada, de acuerdo con las leyes de la ciencia", escribió Hawking en su libro "Respuestas breves a grandes preguntas". "Si acepta, como yo lo hago, que las leyes de la naturaleza son fijas, entonces no se tarda mucho en preguntar: ¿Qué papel hay para Dios?", continúa.

La respuesta no debe ser una sorpresa para aquellos que han seguido de cerca el trabajo del querido profesor británico. En vida, Hawking defendió la teoría del Big Bang: la idea de que el universo comenzó explotando de repente a partir de una singularidad muy densa más pequeña que un átomo. De este punto emergió toda la materia, la energía y el espacio vacío que el universo contendría, y toda esa materia prima evolucionó en el cosmos que percibimos hoy siguiendo un estricto conjunto de leyes científicas.

La física explica la realidad

Para Hawking y muchos científicos afines, las leyes combinadas de la gravedad, la relatividad, la física cuántica y algunas otras reglas podrían explicar todo lo que sucedió o sucederá en nuestro universo conocido. "Si lo desea, puede decir que las leyes son obra de Dios, pero esa es más una definición de Dios que una prueba de su existencia", escribió Hawking.

Debido a que el universo funciona en piloto automático guiado científicamente, el único espacio para un dios podría ser el de establecer las condiciones iniciales del universo para que esas leyes puedan tomar forma: un creador que causó el Big Bang y luego se apartó a contemplar su obra. "¿Creó Dios las leyes cuánticas que permitieron que ocurriera el Big Bang?", pregunta Hawking. "No deseo ofender a nadie, pero creo que la ciencia tiene una explicación más convincente que un creador divino", sentencia. 

Stephen Hawking en una cámara de cero gravedad. | Fuente: AFP

La explicación de Hawking comienza con la mecánica cuántica, que explica cómo se comportan las partículas subatómicas. En los estudios cuánticos, es común ver aparecer partículas subatómicas de la nada, quedarse por un tiempo y luego desaparecer nuevamente en una ubicación completamente diferente.

Debido a que el universo una vez fue del tamaño de una partícula subatómica, es plausible que se comportara de manera similar durante el Big Bang, escribió Hawking. "El universo en sí, en toda su inmensa vasta y complejidad, simplemente podría haber surgido sin violar las leyes conocidas de la naturaleza", explicó.

MIsterios por resolver

Sin embargo, eso sigue sin explicar la posibilidad de que dios haya creado esa singularidad. En ese caso, Hawking cree que la ciencia también puede ofrecer una explicación y usa de ejemplo los agujeros negros. Ellos como el universo antes del Big Bang, se condensan en una singularidad. En este punto de masa ultra compacto, la gravedad es tan fuerte que distorsiona el tiempo, la luz y el espacio. En pocas palabras, en las profundidades de un agujero negro, el tiempo no existe.

Debido a que el universo también comenzó como una singularidad, el tiempo mismo no podría haber existido antes del Big Bang. "Finalmente hemos encontrado algo que no tiene una causa, porque no había tiempo para que existiera una causa", escribió Hawking. "Para mí, esto significa que no hay posibilidad de un creador, porque no hay tiempo para que haya un creador", añade.

Aunque sus palabras pueden no caer bien a los creyentes, Hawking siempre se mostró dispuesto al diálogo con la iglesia. Su intención fue la de encontrar la verdad sobre el universo y cómo funciona, aun a costa de ofender. "Tenemos esta única vida para apreciar el gran diseño del universo", concluye el astrofísico el primer capítulo de su libro final, "y por eso estoy extremadamente agradecido".

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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