El gabinete de seguridad del Gobierno de Israel aprobó este domingo una serie de medidas para acelerar el control sobre la población palestina en Cisjordania y facilitar la compra de tierras a no árabes, revelaron en una declaración conjunta el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Defensa, Israel Katz. El gabinete decidió ampliar las competencias de la administración israelí en zonas que los Acuerdos de Oslo reservaban a la Autoridad Nacional Palestina.
Israel aprobó la derogación de una ley jordana que prohibía la venta de tierras a personas no árabes en Cisjordania, informaron el domingo 8 de febrero los ministros de Finanzas y Defensa israelíes, Bezalel Smotrich e Israel Katz. "Estamos profundizando nuestras raíces en toda la tierra de Israel", celebró Smotrich tras el consejo de seguridad del Gobierno de Benjamin Netanyahu.
La norma que será anulada ha vetado desde 1953 a los colonos israelíes adquirir propiedades en el territorio palestino ocupado, obligándolos a acudir a empresas registradas ante la Administración Civil, el órgano del Ejército israelí que gobierna asuntos civiles en Cisjordania. Smotrich agregó que además se relajarán los requisitos de ese órgano para tramitar los permisos de compra.
El gabinete también aprobó el levantamiento de la confidencialidad de los registros catastrales de Cisjordania, lo que permitirá a los compradores no árabes identificar a los propietarios y contactarlos directamente.
Los ministros detallaron que el Gobierno reactivará un comité estatal, inoperativo desde hace casi veinte años, para permitir al Estado israelí comprar de forma activa grandes extensiones de tierra en Cisjordania. Y tomará el control de algunos lugares religiosos, como la Tumba de Raquel, situada en Belén.
Paralelamente, Israel planea transferir la competencia en el trámite de licencias de construcción y edificación en Hebrón, hoy en manos de la ciudad palestina, a la Administración Civil israelí. Este anuncio colisiona con el Protocolo de Hebrón vigente desde 1997, que protege a la segunda ciudad más poblada de Cisjordania.
El gobierno ultranacionalista de Netanyahu también ampliará la supervisión y la aplicación de la ley en áreas bajo administración de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en cuestiones de riesgos ambientales, delitos relacionados con el agua y daños a lugares arqueológicos, detallaron los ministros.
Ninguno de ellos especificó si estas medidas regirán inmediatamente o si se ratificarán en la Knéset, el parlamento israelí. En octubre, el legislativo votó un proyecto de ley para facilitar el control de Cisjordania, que ordenaba que "las leyes, el sistema judicial, la administración y la soberanía del Estado de Israel se apliquen a todas las zonas de asentamiento" del territorio ocupado.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, definió este domingo las nuevas medidas anunciadas por Israel como "peligrosas e ilegales" y añadió que equivalían a una anexión de facto. En su declaración, citada por Reuters, Abbas instó a Trump y al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir.
Cisjordania se encuentra entre los territorios que los palestinos reclaman para un futuro estado independiente. Gran parte de ella se encuentra bajo control militar israelí, con un autogobierno palestino limitado en algunas zonas controladas por la ANP.
"Seguiremos enterrando la idea de un Estado palestino", destacó este domingo Smotrich, él también un colono radical que integra el Gobierno israelí.
Dos años de aceleración colonial en Cisjordania
El Gobierno israelí ha acelerado la agenda anexionista de los territorios palestinos en Cisjordania desde el inicio de la invasión en Gaza, tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Un informe de Naciones Unidas, citado por AFP, reveló que en 2025 se "avanzaron, aprobaron o licitaron cerca de 47 390 unidades de vivienda coloniales", frente a unas 26 170 en 2024, el nivel más alto desde al menos 2017, cuando la ONU comenzó el registro.
En ese contexto de violencia y complicidad de las autoridades israelíes también se han multiplicado los ataques de colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania, donde se han reportado decenas de palestinos heridos y miles de desplazados, además de casos de incendio de viviendas y mezquitas o agresiones con cuchillos a los rebaños.
Las autoridades israelíes demolieron 1.768 estructuras palestinas en Cisjordania en 2024, de acuerdo con datos de la ONU, recopilados por el Consejo Noruego para Refugiados.
Por todo ello, Naciones Unidas acusó a Israel de prácticas y "discriminación sistémica" en Cisjordania similares a un "apartheid", en un informe de la Oficina de Derechos Humanos del 7 de enero de 2026.
"Las autoridades israelíes tratan a los colonos israelíes y a los palestinos que residen en Cisjordania bajo dos cuerpos jurídicos y políticos distintos, lo que resulta en un trato desigual en una serie de cuestiones críticas, como la circulación y el acceso a recursos como la tierra y el agua", detalla el informe de la ONU.
En diciembre de 2025, Israel autorizó el establecimiento de 19 nuevas colonias en Cisjordania. Los asentamientos han crecido de 141 a 210, entre 2022 y 2025, según el grupo de vigilancia anti-asentamientos Peace Now.
La presidencia palestina, citada por la agencia WAFA, aseguró este domingo que las nuevas medidas de Israel en Cisjordania vulneran "todos los acuerdos firmados entre la OLP e Israel, así como el derecho internacional y las resoluciones de la legitimidad internacional".