El aspirante a la candidatura presidencial republicana en EE.UU. Herman Cain afirmó que fue acusado "falsamente" de acoso sexual por dos mujeres en los noventa y añadió que se demostró, tras una investigación, que las denuncias carecían de fundamento.

"Nunca he acosado sexualmente a nadie", negó tajantemente en una entrevista con Fox News el empresario, ajeno al mundo político antes de meterse en la carrera presidencial republicana y la gran sorpresa de la campaña al colocarse entre los favoritos en las últimas encuestas.

Poco después, en una intervención en el National Press Club en Washington, reiteró: "En mis cuarenta años de experiencia como hombre de negocios nunca he acosado sexualmente a nadie".

Ha sido la primera respuesta directa de Cain, el único aspirante republicano de raza negra, después de que este domingo la página de información política Politico revelara que dos mujeres lo acusaron de acoso sexual cuando presidía la Asociación Nacional de Restauración en los años noventa.

Según Politico, que cita "numerosas fuentes", las mujeres se quejaron de un comportamiento "sexualmente sugestivo" de Cain. Ambas firmaron acuerdos con la asociación para obtener compensaciones económicas a cambio de abandonarla.

La cadena de televisión NBC también reveló hoy que ha podido confirmar que al menos una de las mujeres llegó a un acuerdo económico con la asociación, que por su parte ha evitado hacer comentarios sobre el caso por tratarse de "cuestiones personales" de sus empleados.

"Si la asociación hizo un acuerdo (con las demandantes), ni siquiera me enteré y espero que no fuera por mucho porque no pasó nada", argumentó Cain en la entrevista con Fox News. Después agregó que "si hubo un acuerdo, fue manejado por otros funcionarios" que trabajaban con él en la asociación.

Si ahora Cain ha concitado la atención mediática por el asunto del acoso sexual hace apenas dos semanas fue por sus comentarios sobre su intención de construir un muro "electrificado" en la frontera con México para evitar el paso de inmigrantes indocumentados.

Ante las críticas, Cain aseguró luego que esa afirmación fue una "broma", apelando a su objetivo de poner un poco de sentido del humor a la campaña electoral estadounidense.

EFE