Candidatos buscan su nominación para ser el candidato del Partido Demócrata. | Fuente: AFP

En cada mitin, Elizabeth Warren, la precandidata demócrata a la presidencia estadounidense espera las primeras notas de piano de la canción "9 to 5" de la estrella del country Dolly Parton para saltar sobre una plataforma y saludar al público.

La canción que la acompaña en este ritual describe la vida cotidiana de los trabajadores estadounidenses. "Trabajando de 9:00 a.m. a 5:00 p.m, qué manera de ganarse la vida/ Apenas nos las arreglamos, damos todo y no recibimos nada". Y su selección no es una coincidencia.

Esta senadora de izquierda de 70 años compite con otros 14 contendientes para las primarias demócratas con listas de reproducción de música, mítines y coreografías de partidarios, cortejando a los votantes en 50 estados para determinar quién enfrentará a Donald Trump en 2020.

"La música utilizada por los candidatos se elige con mucho cuidado, para atraer a un público determinado o para construir la imagen de un candidato que resuena en el electorado", dijo a la AFP el analista Jacob Neiheisel, experto político de la Universidad de Búfalo.

Para reforzar su mensaje, el socialista Bernie Sanders comienza sus encuentros con los sonidos de "Power to the People" ("Poder para el pueblo"), de John Lennon, una oda al activismo de la década de 1970.

Joe Biden, más centrista, quien reivindica voluntariamente el apodo de "Middle Class Joe" ("Joe de clase media") abandona sus mitines con la voz rocosa del cantante de música country Kenny Chesney.

Este género musical se exporta poco fuera de Estados Unidos, pero es extremadamente popular en el país, especialmente entre una franja más conservadora y tradicional.

El exvicepresidente de Barack Obama, quien nunca pierde la oportunidad de recordar su proximidad con el primer mandatario negro de Estados Unidos, también se ocupó de incluir una proporción casi igual de artistas blancos y negros en su lista de reproducción.

Por otra parte, el demócrata Julián Castro, el único candidato hispano en las primarias, ha tocado mucha música latina en sus eventos, incluida la estrella de origen mexicano Selena, con el objetivo de seducir a este electorado crucial en la perspectiva de 2020.

- Bernie y Cardi B -

Para los candidatos, usar música en la campaña les ayuda para crear un momento memorable en su público. Y la estrategia no es nueva.

El expresidente demócrata Bill Clinton, un gran amante del jazz, jugó con éxito esta carta: su interpretación en saxofón de "Heartbreak Hotel" de Elvis Presley en un programa de entrevistas fue recibida con entusiasmo antes de su triunfo en la elección de 1992.

Para los demócratas, tradicionalmente más populares entre la juventud que sus oponentes, la música es una buena manera de hablar con jóvenes de entre 18 y 25 años, un electorado clave que se moviliza poco.

El equipo de campaña de Pete Buttigieg, alcalde de 37 años y el candidato más joven de la carrera, llamó la atención con una coreografía del reciente éxito pop "High Hopes" de Panic! at the Disco, imitado por muchos en las redes sociales y ahora reproducido en las reuniones del candidato.

Bernie Sanders también saca ventaja de sus seguidores en el mundo pop, tradicionalmente demócrata, para tratar de atraer a los jóvenes a las urnas, como lo hizo en 2016.

Después de recibir los elogios de Cardi B, exstripper y ahora famosa rapera, Sanders apareció recientemente cogido del brazo en Instagram con la princesa del pop Ariana Grande, que cuenta con 168 millones de seguidores.

- Adele y Queen protestan -

Del lado republicano, el presidente Donald Trump elige canciones para sus mitines con connotaciones populares y patrióticas como "God Bless the U.S.A." de Lee Greenwood, de la década de 1980, un poco pasado de moda pero específicamente destinado a su electorado.

Pero ciertas elecciones musicales provocaron su cuota de controversias.

Trump utilizó la versión de "Nessun Dorma" de Luciano Pavarotti para acompañar una imagen en donde una marea de gorros rojos le daban la impresión de grandeza y poder, pero la familia del difunto tenor protestó diciendo que sus valores eran "incompatibles" con los del multimillonario de Nueva York.

Muchos artistas han denunciado el uso de su trabajo durante manifestaciones republicanas: The Rolling Stones por "You Can't Always Get What You Want", Adèle, REM y Neil Young. (AFP)

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