Inundaciones sin precedentes en Australia llevaron cocodrilos a las calles

Vecinos de la ciudad de Townsville informaron del avistamiento de cocodrilos por las calles, según informaron medios locales. Las Fuerzas de Defensa de Australia desplegaron vehículos de carga anfibios para rescatar a los afectados por las lluvias del monzón. 

El ejército australiano se desplegó en el nordeste del país para combatir unas inundaciones sin precedentes que anegaron casas, escuelas y aeropuertos y llevaron a cocodrilos a las calles.

Las Fuerzas de Defensa australianas llenaron sacos de arena, desplegaron vehículos de carga anfibios y rescataron a vecinos de sus tejados el lunes, cuando las lluvias del monzón inundaron el estado de Queensland.

El norte tropical de Australia experimenta fuertes lluvias durante la temporada del monzón, pero el reciente aguacero superó con creces los niveles normales, sobre todo en la ciudad costera de Townsville.

Las autoridades se vieron obligadas el domingo a abrir las compuertas contra las inundaciones, provocando lo que llamaron corrientes de agua "peligrosas y de alta velocidad".

"Nunca vimos tanta agua en toda nuestra vida", declaró Gabi Elgood, periodista de una radio local. "Creíamos que no podía haber más, pero la lluvia no cesa".

Los residentes desesperados tuvieron que lidiar no solo con las inundaciones repentinas, los derrumbes de tierra y los apagones, sino también con los reptiles.

El Boletín de Townsville dijo que había recibido avisos de la presencia de cocodrilos de agua salada en el área devastada por las inundaciones.

"Si la idea de encontrarse cara a cara con un cocodrilo no basta para disuadirles, antes de ir a jugar en el agua, tengan siempre en la mente que podrían encontrarse chapoteando en medio de los excrementos de su vecino", advirtió la policía de Queensland en un comunicado.

Semejantes lluvias constituyen "un acontecimiento que ocurre cada 100 años", dijo jefa del gobierno del Estado, Annastacia Palaszczuk.

El servicio australiano de meteorología advirtió el domingo sobre nuevas lluvias y el riesgo de tornados y vientos violentos en los próximos días. Más de 20.000 viviendas podrían verse inundadas si las precipitaciones persisten, alertó.

El lunes, escuelas y tribunales permanecieron cerrados. Más de 16.000 personas no tenían electricidad, según Emma Oliveri, portavoz del grupo de distribución eléctrica Ergon Energy.

La principal arteria que une el norte de Australia con el resto de la costa este también estaba cortada, lo que hizo temer problemas en la distribución de alimentos.

Según los meteorólogos, un sistema monzónico que se desplaza muy lentamente se situaba por encima del norte de Queensland, y ciertas zonas podrían recibir el equivalente de más de una año de pluviometría, antes de que llegue una mejora. (AFP) 

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