Las autoridades indonesias elevaron hoy a 79 la cifra de fallecidos en el fuerte terremoto que se registró en Java la semana pasada, en el día en el que está previsto que concluyan las tareas de rescate en esta isla del suroeste indonesio.

El número de desplazados se ha elevado drásticamente en las últimas horas, con el recuento de los damnificados en las áreas más remotas, y asciende ya a 210.292 personas, informó la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB).

En cuanto a los heridos, la cifra es de 1.254 personas y la de desaparecidos se sitúa en torno a la treintena, un número que los expertos consideran improbable reducir debido a la complejidad de las tareas de salvamento.

La mayoría de los desaparecidos son habitantes de la aldea de Cikang Kareng y de un poblado próximo a la localidad de Garut, que quedaron sepultados bajo toneladas de rocas tras sendos corrimientos de tierra provocados por el temblor.

El Gobierno estima que la reconstrucción de las 55.417 casas seriamente dañadas y de las 116.047 ligeramente afectadas costará alrededor de 1,5 billones de rupias (148 millones de dólares ó 103 millones de euros), afirmó Aburizal Bakrie, ministro de Bienestar Social.

Mientras tanto, las enfermedades se extienden con rapidez entre los desplazados, especialmente los casos de diarrea y erupciones cutáneas, para los que el Ministerio de Sanidad ha enviado 25 toneladas de medicinas.

El movimiento telúrico registrado en la costa meridional de Java ocurrió el pasado miércoles y afectó al oeste de esta superpoblada isla.

Una réplica de 6,1 grados en la escala de Richter sacudió el centro de Java anoche, pero no causó nuevos daños, según las primeras informaciones, ya que su epicentro se localizaba a más de 200 kilómetros de las costas indonesias.

Indonesia se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona con gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados.

EFE