La pareja de esposos llevaba 50 años juntos. | Fuente: Flickr

Este último viernes, en una pequeña provincia española, Jaime y Dianne, una pareja de esposos de la tercera edad, fueron encontrados sin vida al interior de su vehículo. Ambos estaban en la parte delantera con las puertas cerradas y una estufa de gas. Junto a ellos yacía sin vida la mascota que había convivido con ellos en los últimos años.

Pero, ¿cómo llegaron a suicidarse? Jaime fue diagnosticado con cáncer de piel en fase terminal, pero a pesar de ello seguía asistiendo todos los domingos a la misa de la iglesia del pueblo junto a su esposa. No obstante, sin previo aviso, Dianne abandonó el chat de Whatsapp de la parroquia de la congregación de Santiago el Mayor, del barrio de Miragenil, en la localidad de Puente Genil.

Estos indicios levantaron sospecha, pero la comunidad de la Iglesia no encontró extraño que esa misma semana contaran que partirían de viaje, como solían hacerlo con cierta frecuencia. "Les fueron diciendo eso a todos, que volvían a marcharse de nuevo", indicaron fuentes de la parroquia a El Español.

Uno de sus vecinos dijo que la pareja no respondía a las llamadas, por lo que acudió a su domicilio para ver qué sucedía. Afuera de la vivienda encontró la furgoneta gris de la pareja, en cuyo interior se encontraban ambos con las puertas cerradas y una estufa de gas. Los acompañaba también la perrita que había vivido junto a ellos por años.

El hombre avisó a la Policía Local y al Servicio de Emergencias 112, que al llegar al lugar certificaron la muerte de la pareja y la mascota. Junto a ellos, además, se encontraba una carta en la que explicaban las razones de su decisión: a Jaime le habían diagnosticado cáncer de piel en fase terminal, por lo que no viviría mucho más. Como ambos tenían más de 70 años, tomaron la decisión de morir al mismo tiempo.

La muerte se produjo por intoxicación por monóxido de carbono: el cuerpo entra en un estado de somnolencia del cual no se puede salir. Cuando fueron encontrados llevaban sin vida aproximadamente 12 horas.

La pareja, que tenía viviendo hace más de veinte años en Puente Genil, había migrado desde Canadá con el propósito de establecerse. La comunidad los aceptó rápidamente, pues se adaptaron a las costumbres y la cultura del pueblo. "Eran sumamente cariñosos con todos", explicaron los miembros de la parroquia.

 "EL AMOR VERDADERO ESTABA AHÍ"

Una de las costumbres de la pareja era cenar, cada fin de semana, en el restaurante italiano Mamma Mía. Uno de los miembros del personal del lugar aseguró que eran una pareja de las que no se olvidan con facilidad.

“Les veíamos y decíamos, joder, cómo se miran, cómo se ríen, cómo se hablan. El amor verdadero estaba ahí, ¿sabes? Eso de lo que hablas siempre pero piensas que no existe”, explicó uno de los empleados del establecimiento.

¿Qué opinas?