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La expectativa de los estadounidenses y del mundo se mantuvo de inicio a fin durante el primer debate entre Trump y Biden. | Fuente: AFP | Fotógrafo: Mario Tama

El primer debate entre Donald Trump y Joe Biden estuvo marcado por los constantes altercados, insultos y gritos entre ambos candidatos, que hicieron que por momentos ni siquiera el moderador Cris Wallace, periodista reconocido de la cadena Fox News, pudiera controlar sobre todo al irascible candidato republicano, que impuso su voluntad.

La pandemia del coronavirus, la crisis económica, la lucha contra el racismo, el futuro de la Corte Suprema e integridad electoral fueron los temas que se trataron en el debate.

Biden usó la terrible cifra de 200 mil muertes en los Estados Unidos por el coronavirus: “No tiene ningún plan. No lo tenía en febrero, aunque sabía que la enfermedad era letal y no lo tiene ahora”, dijo a la audiencia. Trump por su parte culpó a China por la pandemia y contrariamente a sus discursos como presidente, ahora como candidato dijo que sí usa la mascarilla. “Tengo una mascarilla aquí pero no la uso como él. Yo me la pongo cuando creo que la necesito, no como él, que puede estar hablado a 50 metros de la gente y ponerse una mascarilla gigantesca”, sostuvo.  

El debate fue caótico, considera la politóloga e investigadora en ciencia política de la Universidad de Arizona, Jennifer Cyr. “Muy difícil de seguir, escuchar, entender las políticas que habían promovido, porque en realidad tuve la impresión de que solo se insultaban entre ambos, es cierto que Biden se portó un poco mejor”. Comenta además que en el caso de Estados Unidos se ha  demostrado que el impacto de los debates es bastante menor respecto de la intención de votos, y tiene otras funciones.

Respecto de los objetivos de los candidatos, claramente eran muy distintos. “Trump, que está claramente perdiendo votos de forma bastante consistente a lo largo de estas semanas, tenía que provocar a Biden, que mostrara su edad, su enojo, y me parece que Biden no aceptó, pudo controlarse”. Biden, añade Cyr, tenía como objetivo hablarle a la comunidad estadounidense. 

Coincide el politólogo Fernando Tuesta en que los debates van dirigidos para los indecisos. “Fueron hechos desde que empezó históricamente en  Estados Unidos para la televisión, y lo que centra la televisión es la imagen, el lenguaje corporal, cómo lo dices más que el contendido. De acá a dos días la gente no se acordará seguramente nada del debate,  pero sí se podrá acordar lo que sintió”, indica.

Las reglas del debate establecieron que cada candidato tendría dos minutos sin interrupciones para responder cada pregunta, pero eso nunca ocurrió. Trum interrumpió a Biden un sinfín de veces, incluso esto llevó a que Wallace le recordara a Trump cuáles eran las reglas que él mismo había aceptado. “Las interrupciones constantes hacían que el moderador les llame la atención y esto hacía sentir en algunos que el moderador estaba a favor de Biden pero no era así”, añade Tuesta. 

En medio de estas discusiones, Biden usó la investigación de The New York Times sobre los impuestos que nunca pagó Donald Trump durante los últimos 20 años. El candidato irónicamente lo comparó con un maestro de escuela responsable respecto a estos pagos, mientras que Trump continuó con su estilo político rompiendo las reglas con su abrumadora personalidad, sin aclarar este gravísimo destape. “Ahí tenemos a Trump aparte de demagogo, patán, etc. a un tipo más firme, a un tipo seguro, avasallador, y es mas ágil, en cambio Biden aparece dubitativo, a la defensiva, más racional, poco carismático” concluye Fernando Tuesta.

En otro momento, Donald Trump le recordó a Joe Biden el legado de Barack Obama, con quien se desempeñó como vicepresidente durante ocho años: “Yo he recuperado la industria, ustedes la entregaron”. Los gritos iban y venían en medio del intento del moderador por hacerse oír y poner orden. No me hables de inteligencia, porque no tienes nada de listo, Joefinalizó  Donald Trump.

Fue un debate lleno de golpes bajos, como el que le hizo el candidato Republicano a Biden, recordándole la adicción de uno de sus hijos.

“Mi hijo, como tanta gente que conocemos, tuvo problemas con las drogas. Lo ha superado. Lo ha trabajado y estoy muy orgulloso de él”, replicó Biden, quien no dudo en afirmar que Trump es “el peor presidente que Estados Unidos ha tenido jamás”.

Para Norberto Barreto, experto en temas internacionales, columnista de RPP y profesor de humanidades de la Universidad del Pacífico, se tuvo un debate muy personal, donde no se escucharon propuestas. “Trump, sigue siendo Trump. No le podemos pedir otra cosa y lo que estaba tratando era de sacar de las casillas a Biden, y él no mordió el anzuelo, se defendió, el problema es que tuvo que bajar al mismo nivel. Trump llevó al debate al fango”, sostiene. 

Para el internacionalista Fernando Belaúnde, el manejo del coronavirus desde el gobierno de Donald Trump terminó favoreciendo a Biden. “Tiene la ventaja de que el resultado de las acciones de Trump es malo, y esa es una de las grandes debilidades de Trump en las encuestas, la gestión del coronavirus ha sido muy mala”, sostiene.

En este tema la gran promesa que anunció Trump fue la vacuna afirmando que estaría a la vuelta de la esquina. “Hemos hecho un gran trabajo”, dijo , acusando a las «fake news» de tergiversar su labor frente al virus.

Un golpe importante al discurso de Trump fue su intención de desaparecer el programa de sanidad Obamacare, sin presentar un plan concreto para reemplazarlo. “Parece que estoy debatiendo contigo, en lugar de con él”, respondió el presidente al ser consultado por el periodista, asegurando que no piensa desaparecer la cobertura de salud y alardeando la rebaja de los precios de las medicinas gracias a su gestión.

“Biden se dirigía al público y ese es un punto a favor, eso nunca hizo Trump, estuvo muy agresivo. Biden aunque en algún momento lo llamó payaso, no se mostró tan agresivo, fue concreto”, afirma Belaunde.

Según una encuesta patrocinada por la cadena internacional de noticias CNN, seis de cada 10 observadores del debate dijeron que  Joe Biden tuvo un mejor desempeño. Esta encuesta fue realizada vía telefónica a 568 votantes registrados. Para Belaúnde finalmente quienes están convencidos de votar por Trump lo harán, lo mismo sucede con Biden. “Los debates no son decisivos, dijo”.

¿Qué se espera del próximo debate?

Norberto Barreto considera que no habrá mayor cambio respecto de la conducta de los candidatos. Para el experto en temas internacionales “el primer debate fue un desastre, aún no se sabe si Biden irá al próximo. Dependiendo de las encuestas Trump se va a sentir cada vez más preocupado y puede recurrir a cualquier artimaña, pero los demócratas pueden alegar que con el nivel del debate que se tuvo no vale la pena insistir en otro“, indica. 

El segundo debate presidencial será el 15 de octubre en Florida.

También se enfrentarán los candidatos a la vicepresidencia de los Estados Unidos. El debate del vicepresidente Mike Pince y la senadora Kamala Harris será el 7 de octubre en Salt Lake City, Utah.