Matthew Cringle creó perfiles de Facebook falsos para acosar a una antigua compañera de clases. | Fuente: Mountain View Police Department

Una joven de 29 años residente de California (Estados Unidos) tuvo que vivir con miedo y soportar durante más de una década el acoso de un compañero de secundaria hasta que este fue finalmente arrestado, informó la Policía de la ciudad de Mountain View.

El 23 de abril de este año, la Policía recibió la denuncia de la mujer no identificada, quien tenía una serie de mensajes sexuales en la bandeja de mensajes de su cuenta en Facebook. Aunque los remitentes parecían ser cuentas falsas, ella creía que estaban vinculadas a un hombre que la había acosado en el pasado.

En la investigación que duró más de siete meses, los detectivos determinaron que la mujer tenía razón: los mensajes despectivos y amenazantes fueron enviados por un excompañero de clase, Matthew Cringle (29).

Además, la Policía descubrió que Cringle y la víctima compartieron una clase juntos en una escuela secundaria local. En algún momento durante el año escolar, Cringle tosió y la joven le pidió que se cubriera la boca. Luego de eso, su compañero pareció obsesionarse con ella.

Como el uso de Facebook comenzó a aumentar, Cringle creó perfiles falsos para intentar acercarse a la víctima, sus amigos y su familia, enviándoles mensajes sexualmente explíticitos.

A medida que pasaba el tiempo, los detectivos descubrieron que el hombre enviaba mensajes cada vez más violentos y amenazadores. Recientemente, incluso utilizó su correo electrónico personal para llegar a la víctima insistiéndole con preguntas sobre su paradero.

Con todos esos antecedentes, Cringle fue detenido el 19 de noviembre y permanece recluido sin derecho a fianza. Él enfrenta cargos por acoso grave, acoso bajo orden de restricción, acoso después de haber sido declarado culpable de un delito anterior y amenazas criminales.

"Esta es la primera temporada de vacaciones en más de una década en la que la víctima puede estar tranquila", dijo el sargento Tim Dahl. "[Cringle] ha tenido suficientes oportunidades para cambiar su comportamiento, y nunca se detuvo. Ella no debería tener que vivir con miedo".

Debido al comportamiento de Cringle, los detectives no descartan que haya más víctimas que atravesaran una situación parecida.