Durante los meses de abril o mayo, luego o durante la cosecha, la gente en el altiplano puneño suele preparar la famosa huatiada a fin de cocer papas y otros tubérculos para luego degustarlo en familia.

La huatiada es como un horno andino hecho a base de las kurpas que son pedazos de tierra y que se forman luego de la temporada de lluvia.

Mientras algunos participan de la cosecha, otros se dedican a la construcción del horno quienes tienen la tarea de escoger las kurpas más secas. No es necesario que solo sean grandes, pues mientras se avanza la edificación, las pequeñas también cumplen un papel muy importante para tapar los agujeros.

Se busca el terreno seco, se cava un pequeño hoyo y por sus alrededores se va colocando cada pedazo de tierra una sobre otra en forma de cúpula. No se cierra toda, pues en la parte inferior se deja un espacio para que se coloque la leña.

Para calentar el horno también se aprovechan las hojas o tallos de cosechas anteriores. Cuando las kurpas tengan un color rojizo se puede decir que el horno ya se encuentra listo para preparar la huatia.

Para ese propósito, con anticipación se  debe contar con una buena cantidad de papas, ocas, camote y otros. Y además algunos aprovechan para cocer el queso que se envuelve en hojas.

En la parte superior del horno se hace un pequeño hueco para luego echar los productos de poco a poco, para luego derrumbar la construcción con un objeto, para que los frutos lleguen a cocinarse con las piedras calientes. Para evitar la fuga del calor, la gente suele tapar con tierra.

Después de unos 40 minutos o dependiendo de la cantidad de productos que se colocó, se desentierran  y luego se colocan sobre una manta para ser degustado por los participantes de la cosecha o los invitados.

La mayoría acompaña a la huatia con su Ch"aco y ph"asalla que son una especie de arcilla de color plomo o blanco que se prepara con agua y sal...otros en cambio los acompañan con ocopa de ají mezclado con queso.

Por: Paty Condori Huanca

Lea más noticias de la región Puno