Referencial

 

El cerrito de Huajsapata, ubicado a unas cuatro cuadras de la Plaza de Armas de la ciudad de Puno ha inspirado no solo a poetas y músicos para composiciones, sino que también es escenario de celebraciones trascendentales.

La zona ubicada al oeste de la ciudad es considerada por propios y extraños como un mirador natural de piedra caliza donde uno puede ver un completo panorama de la Ciudad Lacustre.

Allí se ha edificado el monumento de Manco Cápac, creador del imperio de los Incas y, según las leyendas, en su pétreo corazón se albergaría una serie de caminos subterráneos que conducirían al Qoricancha (Templo del Sol) del Cusco. 

El Huajsapata, durante la celebración del carnaval, es escenario de la competencia de las agrupaciones como pinquilladas, chacalladas, pandillas y tarcadas.

Además, desde las primeras horas del 21 de junio, entre autoridades y cientos de personas ascienden al Huajsapata con el único afán de  realizar ofrendas a la Pachamama para recibir el Año Nuevo Andino.

Testigo de mis amores

La colina también ha inspirado a muchos poetas en sus composiciones y la creación del tema Cerrito de Huajsapata, que es considerado como el huayno tradicional de la Ciudad Lacustre, y que para muchos es considerado como el segundo himno de esa localidad.

El tema es cantado y bailado por los puneños con estas letras:

Cerrito de Huajsapata

Testigo de mis amores. (Bis)

Tú no más estás sabiendo,

La vida que estoy pasando. (Bis)

Baila no más vida mía,

Baila que te pagaré. (Bis)

Una rosa en las manos,

Y un clavel en cada pié. (Bis)

Un beso y un abrazo,

A cualquiera se le da. (Bis)

Al rico por su dinero,

Y al pobre por caridad. (Bis)

Por: Paty Condori Huanca

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