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Gran polémica se ha desatado en Trujillo por las obras municipales inconclusas y otras que, pese a haber sido inaugurada hace pocos meses, presentan deterioro y, lo que es peor, no son usadas por la población que expresa malestar por esta situación.

Un claro ejemplo es el mejoramiento de la avenida Mansiche que, pese a que su culminación fue anunciada para el 27 de abril por el gerente municipal Luis Valdez Farías, el funcionario tuvo que postergarla por unos 18 días más y culpó al Gobierno central por el retraso en la transferencia de dinero para su ejecución.

Al respecto, el regidor aprista Roger Obeso criticó el retraso en las ejecuciones y reiteró la existencia de irregularidades y sobrevaloración de estas obras. Indicó también que el partido del gobierno local se opone al peritaje de las infraestructuras que fue solicitado al Colegio de Ingenieros (CIP).

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