Cuentan que en la época de oro de los antiguos griegos, las novias mordían un membrillo antes de ingresar al tálamo nupcial con el fin de brindar a sus consortes un beso fresco, perfumado e inolvidable.

Los tiempos han cambiado y aunque hoy existen otros secretos para compartir un romántico ósculo, el membrillo continúa siendo aquella fruta relacionada indesligablemente con el buen sabor y la dulzura.

Por eso, entre otras razones, la hermosa tierra de Sinsicap, distrito perteneciente a la provincia liberteña de Otuzco, rinde homenaje a su membrillo con un festival destinado a difundir las bondades turísticas de la bucólica zona y promover el  mejoramiento de las condiciones comerciales de los productores andinos.

También es importante resaltar que la propuesta de Sinsicap trasciende al mero hecho de producir el fruto. Aquí se trata de un proyecto a gran escala que ha logrado la obtención de un sabroso membrillo ecológico, acorde con los planteamientos  referidos al cuidado del medio ambiente.

Es así que el membrillo sinsicapino está libre de insecticidas o elementos externos similares que a largo plazo podrían afectar la salud de los consumidores o dañar la calidad del preciado fruto de coloración amarilla y dorada.

Existen también otros componentes con los que se configura el entorno ideal para que la producción del membrillo en Sinsicap alcance tal nivel de calidad.

De esta manera, el clima seco de la zona ubicada a unos 2 mil 200 metros de altitud, la pujanza de los hombres del campo y el apoyo de diversas entidades públicas y privadas, han coincidido para encaminar el desarrollo del  paradisíaco distrito que actualmente produce unas 20 toneladas de la fruta en cada una de las 300 hectáreas preparadas para su cultivo.

Todo está listo entonces para recibir desde el 25 de octubre a los visitantes que ávidamente buscarán probar en el festival sinsicapino la ambrosía de los preparados cuya base es, precisamente, el membrillo.

Será una apoteosis de sabor en la que no pueden estar ausentes la mermelada, el dulce pastel o el cóctel de membrillo que parece transportar en una inacabable travesía colmada de deleite a quien lo prueba.
 
Reconocidos historiadores afirman que la palabra "sinsicap" deriva del vocablo “shin shin”, que significa fuerte y generoso junto a otro que suena algo así como “Cap”, cuya traducción es equivalente a la palabra clima.

Podríamos decir entonces que el significado del nombre del pueblo otuzcano  alude a su privilegiada ubicación que le brinda un panorama de ensueño natural, casi escogido por bendición divina como el lugar perfecto para disfrutar de unos días de respiro y alejamiento del mundanal ruido urbano.

Así es Sinsicap, bella localidad distante a sólo 62 kilómetros de Trujillo o, en términos de tiempo, a unas dos horas de viaje. Sin duda, será Un periplo que valdrá la pena realizar para llegar a la denominada Tierra del Encanto y sede del membrillo más sabroso del norte del país.

Por: Julia Góngora

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