Foto: Andina
El escritor peruano Mario VargasLlosa afirmó hoy que se han disipado los recelos que los militares de su país tenían sobre la construcción de un "Lugar de la Memoria", dedicado a las víctimas de la guerra interna en el Perú.

VargasLlosa se reunió hoy en privado con el comandante general del Ejército peruano, Otto Guibovich, para exponerle los pormenores del proyecto y pedir la colaboración de los militares.

"Ha habido un intercambio de ideas y sugerencias, y sobre todo creo que se han disipado muchas asperezas que existían, recelos y desconfianzas que había hacia el Lugar de la Memoria", señaló el escritor al término de la cita.

La reunión, que se celebró en el Cuartel General del Ejército, buscaba acabar con las dudas y resquemores en las Fuerzas Armadas ante el proyecto, que sus opositores creen que servirá como tribuna para atacar la labor de los militares en la lucha contra el terrorismo.

VargasLlosa, presidente de la Comisión de Alto Nivel para la Constitución del "Lugar de la Memoria", aseguró que mantuvo "un intercambio muy cordial y franco" de opiniones y que encontró en Guibovich una "muy buena disposición para entender los propósitos" del proyecto.

"Así que espero que este sea el principio de una colaboración", agregó el escritor, quien afirmó que durante la reunión aseguró al comandante general que no se pretende atacar a los militares o atenuar la responsabilidad de los grupos terroristas.

El novelista ha repetido en varias ocasiones que se buscará crear un espacio para todas las víctimas de los años de violencia interna, lo que también incluye a los oficiales y soldados que la sufrieron.

Sin embargo, hoy precisó que el "Lugar de la Memoria" también mostrará algunos excesos cometidos por escuadrones militares, aunque hizo hincapié en que se trató de "hechos aislados".

Finalmente, volvió a hacer un llamamiento a todos los estamentos de la sociedad peruana, incluidos los partidos políticos, para que "puedan contribuir a que el Lugar de la Memoria sea un lugar emblemático".

La guerra interna desarrollada entre 1980 y 2000 dejó más de 69.000 muertos, el 54 por ciento de los cuales se atribuyen al grupo terrorista Sendero Luminoso y cerca de un tercio a "agentes del Estado", según la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). EFE