Un nuevo proceso electoral definido por pocos votos: ¿Cuáles son los desafíos para el virtual alcalde de Lima Rafael López Aliaga?

Parecido a lo que sucedió en las elecciones presidenciales del 2021, la elección en Lima Metropolitana se define por una corta diferencia y bajo porcentaje de votos. ¿Qué similitudes y diferencias existen entre ambos procesos? Para los especialistas la fragmentación electoral se hace cada vez más evidente. 

Elecciones
Rafael López Aliaga
00:00
Rafael López Aliaga lidera el conteo de la ONPE al 99,7% de actas contabilizadas. El virtual alcalde limeño tendría la menor votación de las últimas cuatro décadas.
Rafael López Aliaga lidera el conteo de la ONPE al 99,7% de actas contabilizadas. El virtual alcalde limeño tendría la menor votación de las últimas cuatro décadas. | Fuente: ANDINA

La última actualización de la ONPE, al 99,740% de actas contabilizadas en la votación al municipio limeño, da cuenta —una vez más— de una elección definida por estrecho margen.

Según el avanzado conteo del organismo electoral, al cierre de este informe, Rafael López Aliaga aventaja a Daniel Urresti por apenas 53 885 votos en la jurisdicción que concentra el mayor número de votantes del país (7,5 millones de electores hábiles).

Este escenario nos remonta a un fresco recuerdo: las elecciones presidenciales del 2021. En aquellos comicios, Pedro Castillo superó a Keiko Fujimori, en segunda vuelta, por 44,263 votos. Otro paralelo podría encontrarse en los bajos niveles de voto que alcanzaron los ganadores en primera vuelta.

Tanto en la elección metropolitana como en la primera vuelta presidencial de 2021, ningún postulante alcanzó el 30% de las preferencias. Pedro Castillo lideró la primera vuelta en 2021 con 19% de votos válidos; mientras que Rafael López Aliaga obtuvo, en las Elecciones Regionales y Municipales 2022, el 26%.

 

De acuerdo con los especialistas, la crisis política de los últimos años ha detonado una fragmentación electoral cada vez más evidente. “Con poca confianza en partidos, se crean nuevos y se atomiza la oferta electoral y con ello se fragmenta la demanda, es decir se fragmenta el voto. No confiamos en partidos políticos, tampoco confiamos en caudillos. Por eso, ya no encontramos candidatos con alta votación, con apoyo masivo”, refiere el comunicador Gianfranco Vigo.

Para José Incio, Profesor del departamento de Ciencias Sociales de la PUCP, el fenómeno de la fragmentación se agrava a partir del 2016 con el desgaste del fujimorismo. “Hasta la elección del 2016, habían logrado armar una agrupación competitiva, que había ganado terreno no sólo en el ámbito nacional, sino subnacional. En lugar de esperar el 2021, utilizaron su mayoría del Congreso de una manera que no fue bien percibida por la ciudadanía”, explica.

Al quebrarse la representación que tenía el fujimorismo en el electorado, se abrieron las opciones políticas por ese flanco. “Dio pie a que se generen nuevos candidatos, nuevas caras, y que el electorado busque nuevas opciones en ese sector (antes fujimorista)”, menciona.

El respaldo popular en juego

Rafael López Aliaga es virtual alcalde de Lima, lidera el conteo de la ONPE y al ser proclamado ganador llegaría al municipio con el menor índice de votos de los últimos 40 años. Desde 1980, ningún representante había llegado a la alcaldía limeña con menos del 30% de votos válidos.

Según los analistas, su bajo caudal de votos podría influir en el respaldo inicial a su gestión. “Que haya tenido tan poca votación, en comparación con periodos municipales pasados, hace que esta autoridad no tenga necesariamente el apoyo mayoritario de los ciudadanos. La gestión empieza siendo un reto. López Aliaga deberá identificar que va a ser alcalde de todos y en ese sentido deberá realizar un esfuerzo mayor”, menciona la politóloga Katherine Zegarra.

Pese a esto, la legitimidad social del líder de Renovación Popular no estaría en juego debido a la naturaleza del cargo que asumiría, refiere el comunicador Gianfranco Vigo. “En el caso de los gobiernos subnacionales, específicamente las municipalidades, la dinámica política es diferente. No existe tanto el choque político, ideológico, que podría verse en la figura presidencial. El alcalde es más un ejecutor, se le juzga más por sus obras y acciones”, anota.

José Incio agrega que Rafael López Aliaga encontrará aliados en el Legislativo para su eventual gestión municipal. “Tiene una bancada en el Congreso. Podría aprovechar esa bancada para tener respaldo”, puntualiza.

Discusión de resultados

Incio destaca que, pese a la escasa diferencia de votos, en este proceso no se instaló la narrativa de un posible fraude entre la opinión pública, como el año pasado, debido a algunas variables. “No se ha escuchado la narrativa de fraude porque no existe una coalición perdedora clara. Segundo, porque las elecciones son municipales. En Lima fue un margen estrecho, pero no así en todas las ciudades. Tercero, porque no hay nadie amplificando esa narrativa”, señala.

Pese a esto, el docente de la PUCP considera que esta narrativa "le hizo mucho daño a los procesos electorales" y podría retornar en los próximos comicios presidenciales. Al respecto, el investigador publicó un análisis, elaborado con el apoyo de IDEA Internacional, donde se revisa la supuesta evidencia que daba pie a pensar que había fraude en los comicios presidenciales del 2021.