Postura
Rafael López Aliaga descarta sostener diálogo con el jefe de Estado Pedro Castillo y sus ministros. | Fuente: RPP

Yo no puedo dialogar con una persona que tiene siete carpetas fiscales por corrupción abiertas”, ha dicho Rafael López Aliaga sobre la posibilidad de sostener diálogo con el presidente Pedro Castillo, tras conocer que lidera el conteo de la ONPE para convertirse en alcalde de Lima luego del desarrollo de las Elecciones Regionales y Municipales 2022.

La negativa del candidato de Renovación Popular no solo se concentra en el jefe de Estado, también ha evidenciado su falta de interés al diálogo inclusive con el cuerpo de ministros de la actual gestión presidencial. "Mal haría yo dándole un aval como alcalde de Lima, que es la segunda autoridad elegida por voto popular en nuestro país. Mal haría yo dialogando con gente presta a ser parte de un engranaje, en mi opinión, totalmente cuestionado. Y, lo peor, que rota cada semana", sostuvo.

Estas afirmaciones las ha expresado de muchas formas a lo largo de su campaña como candidato y ahora, con mayor fuerza, las sigue sosteniendo en su condición de líder de los votos para la alcaldía de Lima de acuerdo al conteo oficial de la ONPE. López Aliaga se mantiene firme en ello y, en una clara demostración de su postura, no acudió a la reunión que el presidente de la República tuvo con los virtuales alcaldes electos de Lima y Callao en Palacio de Gobierno. Tampoco asistieron los virtuales alcaldes distritales recientemente elegidos de su agrupación política.

El diálogo ante todo

Una cosa es el tiempo de campaña y otra el momento cuando se es autoridad. Desde el punto de vista técnico y de gestión municipal, el próximo alcalde de Lima deberá analizar muy bien si la confrontación con el Gobierno le será beneficiosa.

José Tello, director ejecutivo del Instituto de Investigación y Capacitación Municipal (INICAM), señala que son muchos los ejes de coordinación que deben ser tratados por la Municipalidad de Lima con el Gobierno Central.

“Para el tema de transporte, la misma Municipalidad de Lima es un componente de la ATU y allí se requiere coordinar con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Con respecto a seguridad, demanda un trabajo articulado con el Ministerio del Interior. Y en lo que se refiere a políticas sociales, más aún con el plan de apoyo a las ollas comunes que espera la próxima gestión poner en marcha, demanda recursos que deben ser coordinados con el Midis. Acá hay que ser categóricos: no es conveniente tener una municipalidad metropolitana divorciada del Ejecutivo”, sostiene el especialista.

El actual alcalde de Lima, Miguel Romero Sotelo, con quien Rafael López Aliaga deberá reunirse para la transferencia del cargo si el conteo de la ONPE proclama su victoria, también piensa que el diálogo y la coordinación son los principales aliados de toda autoridad en ejercicio. “Yo siempre lo digo, el municipio es una uva y el Estado es un racimo, todos tenemos que jalar en el mismo sentido, no somos una isla, somos un equipo y esa es la manera de gobernar en un país democrático, yo creo que Rafael lo va a hacer y va a valorar en su momento lo que ello significa", señaló.

Pero no es el único político que opina lo mismo. Pedro Spadaro, virtual alcalde provincial del Callao, ha dejado de lado las diferencias políticas que lo separan del jefe de Estado y acudió junto a otros siete virtuales alcaldes distritales del Callao a la cita con el presidente Pedro Castillo en Palacio.

“Consideramos muy beneficioso y fructífero este primer diálogo con el presidente y los ministros. Hemos reiterado nuestro pedido para sostener una nueva reunión para plasmar la agenda Callao para los próximos cuatro años. Además, hemos manifestado nuestra predisposición del trabajo conjunto que tiene que existir desde el primer día de nuestra gestión con el Ejecutivo y los niveles de gobierno en favor de la población de nuestras comunidades”, expresó a los medios de comunicación.

El riesgo de la confrontación

¿La distancia entre la comuna limeña y el gobierno nacional traerá consecuencias? Paulo Vilca, director del Observatorio Regional de 50+1 Grupo de Análisis Político, señala que el nuevo alcalde de Lima deberá analizar si mantener esta postura le será favorable o, por el contrario, le podría jugar en contra.

Esta polarización en general que tiene el país acaba desprestigiando también a las entidades de la propia clase política. No es casualidad que haya un alto descrédito de la clase política, del Congreso, del Ejecutivo, durante todos estos meses de confrontación, y podría ocurrir lo mismo con la Municipalidad de Lima, porque Rafael López Aliaga la representará. La comuna sería un nuevo actor en este juego de confrontación”, advierte.

Justamente en julio pasado, de acuerdo al sondeo de la encuestadora IPSOS, el 74% de la ciudadanía desaprobaba al jefe de Estado, siendo Lima la zona donde el Ejecutivo alcanza el nivel de rechazo más alto con 87%. Y En cuanto al Congreso, la encuestadora señaló que el 79% de la ciudadanía desaprobó la gestión de este poder del Estado. 

Uno de los propósitos de Rafael López Aliaga tras ser proclamado alcalde por la ONPE es conseguir que la Municipalidad de Lima tenga mayores facultades, por ser una institución de rango regional. Para el periodista Fernando Vivas, es allí donde el próximo alcalde comprobará la necesidad de tender puentes si desea alcanzar sus objetivos.

“El alcalde de Lima es también el gobernador de Lima metropolitana asumida como región, sin embargo; esto no está desarrollado normativamente con mucha claridad, pero de todos modos implica que el gobernador de Lima metropolitana tendría ciertas opciones de planificar temas de Salud y Educación como hacen las regiones y pedir transferencias y competencias al respecto. Y es allí donde podría necesitar un enfoque plural. Para eso se necesita finura, pues, no se necesita ‘Porky en cristalería’, sino se necesita un líder que hile fino y que dialogue. Ya a todos les ha quedado clara su postura hacia el presidente y muchos concuerdan con él, pero al margen de ello, mucho entra en riesgo para el próximo alcalde si sigue portándose altisonante como lo viene haciendo”, enfatiza Vivas.

Con el transcurso de las semanas y a partir del primero de enero del próximo año, se comprobará la firmeza en su postura o la reconsideración del candidato a alcalde de Lima, quien lidera el conteo oficial de la ONPE hasta el cierre de este informe, sobre su relación con el Gobierno.