El terremoto más devastador en China en tres décadas, el de Sichuan, con 87.000 muertos, fue provocado por la acumulación de agua en una presa construida sobre la falla, según distintos científicos que aportan datos sobre esta vinculación.

"En mi opinión, y con las cifras que se han publicado ahora, creo que hubo una alta posibilidad de que la presa de Zipingpu desencadenara el terremoto", declaró a Efe Fan Xiao, ingeniero jefe del Buró de Geología y Mineralogía de Sichuan.

Fan señala que tras el sismo del 12 de mayo pasado llegó a esa conclusión, "pero no tenía datos, era un análisis general", mientras que ahora le quedan pocas dudas.

La presa de Zipingpu se encuentra a 500 metros de la falla que sufrió el cabalgamiento y a 5,5 kilómetros del epicentro, en Wenchuan, lo que en términos científicos equivale a estar en plena falla; una falla que produjo una ruptura de 300 kilómetros.

Otros sismos causados por represas
Fan explica que hay antecedentes de sismos de gran magnitud relacionados con una presa, como la de Koyna, en la India, que en 1967 desencadenó un temblor de magnitud 6,3 en la escala de Richter con 200 muertos.

"Digamos que una presa es un factor que puede cambiar la relación espacio temporal para desencadenar un sismo", explica el ingeniero.

En los casos anteriores la presa estaba cerca del epicentro y tenía gran capacidad, explica Fan; en concreto se considera que debe haber más de 1.000 millones de metros cúbicos y un dique de más de 100 metros de altura para que sea un factor desencadenante.

"Zipingpu coincide con esas condiciones: el dique tiene 156 metros de altura y la cantidad de agua que acumuló es de 1.100 millones de metros cúbicos, con una profundidad de 120 metros", añade el ingeniero chino.

Las fechas de construcción, el llenado y evacuación de Zipingpu coinciden también con actividad sísmica, como en otros casos. Zipingpu comenzó a construirse en 2001, pero el agua empezó a acumularse tres años antes del sismo, de 2004 a 2006.

Al estar justo encima de la falla, se produjo un filtrado y un periodo de acumulación, "por eso el temblor no se produce cuando la presa empieza a llenarse, sino que necesita un tiempo". "Todas estas condiciones coinciden", concluye Fan.

Los datos fueron publicados en diciembre por investigadores independientes, como Lei Xinglin, de la Administración China de Terremotos, y su equipo de cuatro sismólogos.

Bajo el nombre de "Análisis integrado del estrés y la sismicidad regional por carga en la superficie. Estudio del caso de la presa de Zipingpu", el documento aporta datos de la red internacional de vigilancia de seísmos antes, durante y después del temblor.

Las anormalidades sísmicas coinciden con la construcción de la presa: en octubre de 2007, cuando el agua alcanzó su máximo de capacidad, y en abril, cuando se abrieron las esclusas del dique por la llegada del deshielo primaveral.

"Cuando el agua llegó al nivel más bajo en abril, es cuando se produjo el mayor desequilibrio en la superficie por acumulación de agua, y un temblor. Esto puede desencadenar un terremoto de gran magnitud", explica Fan.

Sismólogo en Universidad Colombia coincide con teoría de acumulación de agua

A las conclusiones de Fan y Lei hay que añadir las de Christian Klose, sismólogo de la Universidad de Columbia (EEUU), que sin mencionar Zipingpu defiende la teoría de la acumulación de agua.

"Varias fuentes de datos geofísicos independientes sugieren que la causa principal del terremoto de magnitud 7,9 de Wenchuan puede provenir de cambios rápidos en la masa de agua en el valle del Min y no por fuerzas naturales en el subsuelo", señaló a Efe Klose.

Este científico añadió que en los últimos diez mil años la región no había registrado ningún evento sísmico de gran magnitud. "La ubicación del terremoto de Wenchuan no es una región tectónica activa. De hecho está situada en medio de la cuenca estable de Sichuan y de la meseta tibetana oriental".

El ingeniero Fan es consciente de que esta teoría crea polémica en un país en el que las autoridades comunistas han atribuido la catástrofe a fuerzas naturales y defienden la construcción de presas y otros grandes proyectos como una inversión al desarrollo.

"Creo que es normal que origine polémica. Pero lo importante es que todo aquel que discuta el caso tiene que mantener una actitud científica. Y las autoridades todavía no han presentado pruebas para negar esta teoría". EFE