Un acosador virtual o “stalker” es aquel hombre o mujer que espía o “acecha” en las diferentes redes sociales.

Un stalker generalmente posee conductas inofensivas como mirar de manera insistente perfiles de terceros. Sin embargo existen aquellos que pueden tener conductas inapropiadas como ser invasivo o amenazador.

Cuando el “stalkeo” es inofensivo e imperceptible para el receptor del mismo, no pasa nada; en todo caso paga las consecuencias el chismoso.

El problema se suscita cuando el acosador virtual genera algún perjuicio, como por ejemplo, asumir la identidad de otra persona, entrometerse en sus publicaciones o interactuar indebidamente con los contactos de ella o él.