Tras el terremoto de 8,9 grados que devastó Japón, las empresas niponas han aprendido la lección. La firma Sanden del Japón, creó una máquina expendedora de alimentos que funciona durante cortes de energía.

La máquina es accionada a través de una manivela durante 20 minutos hasta que recopile suficiente energía para funcionar.