¿Realmente las cámaras del nuevo P40 Pro son tan buenas como dicen? Esto dice la teoría

En esta nueva generación de smartphones, Huawei apunta a levantar el estándar fotográfico en la gama alta de móviles con una serie de aditivos en software y hardware que, en teoría, deberían ofrecer la mejor experiencia en este apartado.

Veamos las especificaicones de las nuevas cámaras del Huawei P40 Pro | Fuente: RPP

Huawei mantiene varias tradiciones, pero una es la que destaca para el usuario final: la fotografía. En ese punto, la implementación de la marca china los ha llevado a explorar diferentes recovecos y, en algunos casos, adelantarse a la competencia. Con el P9 implementaron un sensor monocromo al lente principal, con el P20 Pro añadieron un tercer lente en la estructura tradicional de dos, y en el P30 fueron más allá en el zoom con un lente periscópico. El P40 Pro nos propone varias cosas nuevas, y vamos a repasar varias de ellas en esta nota.

Estamos ante un enorme sensor principal de 1/1,28 pulgadas y 2.44 µm capaz de lograr una resolución de 50 MP. Sensor grande y con resolución grande. Aquí el número, respecto a los 108 MP del S20 Ultra de Samsung o el Mi Note 10 de Xiaomi, son factores secundarios. Aquí el tamaño del sensor es lo que importa por un principio básico: sensor más grande = captura más información. Como adicional, tenemos una apertura de 1.9 en ambos modelos.

Frente al sensor del S20 Ultra, hay muy pocas diferencias en tamaño – 1/1,33 pulgadas, un tamaño menor en relación con la pulgada completa -. Sin embargo, Huawei decide una jugada atrevida frente al “nona-bining” de los coreanos, un proceso que agrupa 9 pixeles para mejorar el detalle: en este caso, los chinos apuestan por 16 pixeles a uno.

¿Qué significa esto? Pues que la cantidad de detalle teórico es mayor. Pensemos en una torre de pelotas. Arriba va una, en la segunda fila hay 4 que soportan esa única pelota, y 9 pelotas hacen lo mismo en la tercera capa. Huawei añade una cuarta capa de 16. Más pixeles teóricos trabajando en el compilado de la foto. Ojo que Huawei también permite un bining de 4 fotos.

Otro detalle es el ISO, la sensibilidad a la luz que puede tener un sensor. La regla es simple: un número más alto permite que el equipo reconozca más luz. Un ISO 50 es ideal para lugares muy luminosos, pero cuando todo se hace oscuro, necesitamos un sensor que “vea” en la noche. Aquí, la sensibilidad de Huawei llega a 409,600, una realmente alta. En video se queda en 51200.

Obviamente el tema pasa por el resultado, pues a mayor ISO mayor el ruido en la fotografía. Es por eso que el “post process” de los teléfonos ayuda a eliminar esas imperfecciones, por lo que asumo que este equipo debe venir con una alta dosis de algoritmos dentro. Bueno, es Huawei.

En el tema del enfoque, vemos que el equipo es capaz de duplicar el trabajo de un teléfono con sistema tradicional de enfoque por detección de fase (PDAF). Al añadir dos pixeles amarillos – RYYB -, son capaces de obtener más luz que un sensor tradicional con pixeles verdes (o RGB, aunque también hay arreglos RGGB). Esto acelera el proceso de detección de objetos, incluso a luz baja, y en esta versión parecen potenciar lo que vimos en el P30 Pro. En teoría.

Hablemos del resto de lentes. Bajo el gran angular de 18mm – un poco corta, debo decir, frente a equipos con 12mm o 10mm – descansa el sensor de 40 MP. Aquí si notamos una enorme compensación respecto a la distancia focal. Esto fue implementado en el Mate 30 Pro, un equipo que no pude probar, así que solo me quedo en la teoría.

El zoom viene dotado de la misma fórmula de color RYYB en el sensor SuperSpectrum de 12MP y con OIS bajo el sistema periscópico. Esta lente de 125 milímetros en el P40 Pro nos entrega un zoom de hasta 5X, y en el modelo Pro+ trepamos hasta 10X. Lo interesante viene en el Pro+: añade otro sensor de 3 aumentos para hacer match con el de más distancia en software.

En el caso del periscópico del P40 Pro tenemos una apertura de hasta 3.4. Esto cambia en el modelo Pro+ que cierra más el ingreso de luz hasta 4.4 y logra una distancia estabilizada de hasta 240 milímetros.

En la ejecución, Huawei propone un sistema bautizado XD Fusion Engine, una fusión de imágenes para obtener el mejor resultado en post. Además, los fotos y videos de noche echan mano del procesador para optimizar la imagen y ganar ingreso de luz y no perder calidad en el zoom. Aquí ya estamos hablando de un empuje por software en video, algo que resulta beneficioso en smartphones. Esto, vale recalcar, es mera teoría.

Junto al arreglo de cámaras, hay un detalle que pasa desapercibido: el sensor de temperatura de color. El integrado, metido en el flash LED – o por lo menos me deja esa impresión – permite identificar hasta 8 espectros distintos de color para adaptarse al blanco correcto. Esto funciona directamente con el nuevo algoritmo AI AWB.

 En conclusión, las credenciales de este nuevo sistema de cámaras son entusiastas, y apuntan a ser uno de los mejores este año. Huawei ha sabido añadir software a esta experiencia, pero es algo que calza aun más en la teoría hasta el momento de la prueba. No me animo a comentar sobre algo que no he tenido la oportunidad de probar, y tampoco me animo a decir que las herramientas presentadas funcionan tal como en la demo.

¿Puede ser la cámara del año? Pues lo sabremos cuando probemos el equipo, y midamos esto con la paciencia de una convivencia tradicional. Lo que sí queda claro es que ni a Huawei misma le importa el P40 tradicional.