Vivir sin cables será una tendencia de la siguiente década, pero demorará en llegar a todos los niveles | Fuente: Getty Images

Los cables siempre han sido elementos fundamentales en la experiencia móvil. Para muchos, incluyéndome, tener un cable a mano en el momento justo es casi un mal necesario para el tránsito de data pesada desde el smartphone, sobre todo cuando pruebas 3 equipos al mes. A pesar de esa relación “amor / odio” que mantengo con este accesorio, he imaginado distintas maneras para dejar de usarlos. Cuando escuché que Apple podría dejar de incluir el puerto lightning en los iPhone, me detuve a pensar si realmente puede ser posible ese futuro “wireless”. Y esta nota recopila algunas condiciones que debemos tener en cuenta:

El sacrificio del audio. Ya hemos tenido un primer momento en el que sacrificamos la presencia de audífonos cableados al eliminar el puerto en modelos de gama alta. Desde que Apple decidió moverse en esa dirección, el paso transitorio al mercado inalámbrico de audio fue el dongle USB; pero la propuesta de “earbuds” actual es amplia, e incluso eficiente en el paso de datos. Tres años después, es momento de decir adiós.

Backup de todo. El segundo paso ha sido el traspaso de datos desde el teléfono a otro soporte, y en este punto la nube se ha vuelto necesaria. Por lo general, el hábito de dejar que los equipos logren sincronizar fotos y videos desde el smartphone a Google Fotos o conversaciones en WhatsApp se asimila en simples pasos, y la satisfacción de contar con una copia de todo ayuda a un paso más veloz de datos.

Traspaso entre equipos. Pasar una foto de un teléfono a una PC sin cables es un proceso pesado, y son pocas las soluciones disponibles que sean eficientes. AirDrop de Apple o Huawei Share, por citar algunas, están bien implementadas para funcionar sin cables o con contacto vía NFC. Fuera de eso, las soluciones de terceros no logran ser dinámicas y veloces.

Desarrolladores. Es aquí en donde el tema preocupa. Los desarrolladores requieren, en muchos casos, la conexión cableada de los equipos a las plataformas de programación, sobre todo en Android. Los procesos de debugging, que permiten acceso privilegiado a apps, ayudan a que los desarrolladores puedan probar las funciones que diseñan en cualquier smartphone. Si el tema gira a lo inalámbrico, esto tendría que reconfigurarse.

Carga inalámbrica rápida. Otro tema que ha ganado potencia con los años es la velocidad de carga, y la inalámbrica está en sus primeros intentos. De momento, las cargas sin cables con más velocidad sobrepasan los 20 watts, pero los reales avances en este tema van por sistemas cableados de alta velocidad.

Los viajes. Aquí es donde todo cambia, y la dependencia a cables es mayor. Cuando sales de tu hábitat diseñado a medida y te enfrentas a un vuelo o un hotel con conectores tradicionales, el tema se complica. Lo mejor es llevar un sistema inalámbrico de carga a todos lados y reducir la cantidad de cables.

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