Esta es la reseña del nuevo gama alta de Samsung | Fuente: RPP

¿Qué se puede decir de nuevo acerca de un Note? Lo pregunto porque, a pesar de tener un equipo cada vez más maduro, tienen espacio para la sorpresa. Fuimos a Nueva York para ser los primeros en tocarlo. Luego de un mes, tengo la oportunidad de describir la experiencia de uso. Esta es mi reseña del Samsung Galaxy Note 9.

Mismo diseño, y sigue siendo bonito

Hay mucho de aprendizaje y esencia en el diseño del Note. Esta octava versión – sí, nunca salió la 6, ya que ese año quisieron emparejar la nomenclatura del Galaxy S7 con el Note del 2016 – es el resultado de la exploración segura de Samsung. Incluso es ligeramente más alto que el Note 8, pero se vuelve algo más macizo. Parece que la distribución de componentes dentro del dispositivo ha mejorado. Es un smartphone robusto, a diferencia del modelo del año pasado. El problema para algunos será, como siempre, el tamaño. Es la primera vez que pruebo un teléfono con la relación de aspecto 18.5:9 en donde no puedo juntar el pulgar con los otros dedos. Usualmente, este diseño alargado me dejaba tocar las puntas de mis dedos, pero aquí eso es imposible.

La curva en el panel es mucho más acentuada, casi como la de los modelos S. El botón de Bixby sigue ahí, esperando a ser útil durante la vida del equipo. Todo en el diseño ha sido movido ligeramente para generar mayor comodidad al agarre. No perdemos, sin embargo, lo esencial: puerto de audífonos, ranura para microSD y el renovado S-Pen. El sensor de huellas ha sido reacomodado a una posición más cómoda. Sigue siendo un poco difícil de golpear, pero está mejor que la aberración lateral del Note 8. En concreto, sigue siendo un equipo muy bien construido.

Luego de un mes constante de uso ha sufrido un poco de daño. Cuenta con protección IP68 – como siempre – y eso se agradece, pero el Corning Gorilla Glass 5 ha demostrado ser poco resistente a los arañazos en los bolsillos. Aguanta caídas sin problemas – he visto otros caer, no el que tengo de prueba -, pero mi unidad de prueba en color azul ha recibido un par de rayones en ambas capas de vidrio. Usa un case.

 

Ctrl + C: la mejor pantalla del mercado – Ctrl + V

No he escuchado una sola queja acerca de las pantallas de Samsung desde hace un par de años. Cada vez más parecen superarse en este apartado, y dejar muy atrás a la competencia. En calidad de color, brillo, ángulos de visión, respuesta táctil, todo respecto a este panel es excelente. Tal parece que Samsung no va a bajar de este estándar Super AMOLED, pero el reto siguiente será ver cómo lo adaptan a los conceptos flexibles.

Samsung añade varias herramientas a esta pantalla. Para empezar, mantiene el cambio de resolución a números menores. De esta manera buscan preservar la autonomía, ya que contamos con un panel muy demandante. Otro recurso es ajuste de color, y así atenuar la intensidad del AMOLED cuando tenemos mucho color en el contenido. La pantalla Always On, aquella que muestra información relevante con el smartphone bloqueado, se adapta al S-Pen del Note para notas de color. Hoy es compatible con el color del dispositivo, y el resultado es muy simpático.

 Productividad y seguridad, las claves de este software

Ya desde el modelo S9, Samsung evidencia un esmero en el software. Corre con Android 8.1 Oreo bajo Samsung Experience 9.5, su nueva capa de personalización. De momento, el balance entre rendimiento y software se ve optimizado. Es en los detalles en donde el Note destaca, ya que siguen invirtiendo en mejorar la experiencia granular del usuario con elementos que aun no se descubren. Creo que mucho del software de Samsung está subestimado, pues no tiene tanta presencia a primera mano. La captura de GIF desde fotos o videos, por ejemplo, es algo que pocos conocen y que no parece despegar. Tener un screenshot con scroll automático, un optimizador de tareas y liberador de espacio, un analizador de audición para personalizar la experiencia sonora de cualquier contenido, tener estas opciones bajo el chasis es interesante. La gran deuda en software, por lo menos en la región, sigue siendo Bixby. A pesar de integrarse a más herramientas en esta versión 2.0, Samsung aun nos tiene la enorme deuda de trasladar este asistente a Latinoamérica. Ha pasado año y medio desde la aparición del asistente de Samsung, y no tenemos una versión decente y productiva. Lo peor es que debemos convivir con un botón exclusivo y dedicado para un sistema que no podemos usar. Mal Samsung en mantener esto lejos de los usuarios de este lado del mundo.

El S-Pen se revitaliza, y parece ser la primera vez que llama la atención tanto. Hasta el Note 8 era un complemento pasivo, un diferencial poco sostenible. En este Note 9 este aditivo interactúa por fuera. Se convierte en un clicker para Powerpoint mostradas desde el teléfono, un disparador a distancia de foto y video, o en un botón de pausa y reproducción para Netflix y YouTube. Este accesorio ahora cuenta con conectividad Bluetooth de bajo consumo energético, y se carga en 40 segundos al 100% con solo dejarlo dentro del smartphone. Como detalle coqueto, el color del S-Pen es distinto en cada modelo, y el trazo que deja sobre la pantalla apagada al tomar nota coincide con el color que lleva. En mi caso llevo el modelo azul con S-Pen amarillo, y el trazo es también amarillo.

DeX es un punto aparte. Antes, el modo escritorio de los smartphones de Samsung requería un equipo adicional para enlazar periféricos. Hoy el poder de proceso recae en el mismo Note, pues solo se requiere un simple adaptador MHL – convierte el puerto usb-C a una salida HDMI – para empujar esta interfaz. A diferencia de otras versiones, podemos usar ambas pantallas para la misma tarea. Por ejemplo, podemos retocar una foto en el teléfono y ver el resultado final en la pantalla adicional con DeX.

 Los ojos del S9 en el Note

Ya es una costumbre que Samsung traslade la experiencia fotográfica de sus equipos S en los Note, y la edición 9 no ha sido la excepción. El resultado fotográfico es sobresaliente, sin importar la condición lumínica del momento. Heredamos la apertura variable del S9 y la misma configuración del S9 Plus en rendimiento y estabilización óptica. El gran añadido ahora en este juego de elntes es la Inteligencia Artificial. Ahora, el equipo es capaz de reconocer objetos en frente de la toma. Pero lo más ingenioso, es que puede decirte si la toma salió borrosoa, o si el objetivo no estaba enfocado. Es genial cuando no tienes tanto manejo de los parámetros, pues la misma camara te guía en el proceso de fotografía.

Hay dos puntos, en base a mi experiencia de uso, que destacan a este modelo del resto. Uno es la simetría de color entre lentes. Usualmente, otras marcas reducen el contraste en el lente delantero y generan un resultado más suave que el lente trasero. En el caso de Samsung, esto no sucede. El balance de color y contraste parece ser el mismo en ambos lentes, y en video se agradece. El otro punto es, sin duda, el proceso de video. Creo que el único Android capaz de hacerle un poco el pleito en la implementación de este apartado es el LG G7, pero hablamos de un Note que es bueno en casi todo. En el caso específico del video, la estabilización y la traducción de colores es fenomenal. No por algo tenemos un doble lente estabilizado de manera óptica. El lente delantero tiene enfoque por zona, así que tendremos un poco de profundidad de campo en foto y video.

Los modos de grabación superlenta y cámara lenta están aquí también. Para fotografía, contamos con modo HDR y modo retrato. Si quieres probar los AR emojis, también están. No hay mejoras respecto al modelo S9, solo están ahí.

 No esperaba un rendimiento menor en este Note... y ahora tiene RADIO FM

A diferencia del modelo que llegará a Latinoamérica, he venido probando el Note9 con procesador Exynos 9810 y 6GB de RAM. Hay un punto en el que, simplemente, te olvidas del rendimiento. Simplemente confías en que todos los procesos correrán sin problemas, y que los hipos desparecen. No recuerdo haber tenido un colapso general del equipo desde que lo prendí por primera vez. He recibido una actualización que ha mejorado la estabilidad del sistema, y parece portarse muy bien. Evidentemente le metí mano a Fortnite, el esperado port a Android que vino en exclusiva con el equipo, y ha soportado como un titán el tiempo de juego. Lo he llevado conmigo a China, aguantando sin problemas una jornada de vuelo de 32 horas – obviamente con cargas de por medio – y soportando el uso de un SIM local y el necesario VPN. No he tenido un solo problema en ese trayecto.

Hay algo que debo comentar sobre el sistema de enfriamiento del Note 9. Ya hace años, Samsung viene experimentando con fibras de cobre que transportan un líquido para enfriar de manera eficiente el procesador. En el caso de este modelo, el grosor de este integrado se duplica, y permite un mejor control de temperatura. El equipo calienta, pero no al borde del colapso. Se esfuerza con tareas pesadas – lo usual – y acumula un poco de calor, pero no es molesto para nada. Samsung ha logrado con el Note 9 un balance notable en temperatura y rendimiento, algo que se agradece en jornadas largas como las que comenté de mi reciente viaje.

La calidad de sonido es mejor que la del Note 8, y la potencia de los parlantes estéreo es muy buena, pero no logra superar lo que hace el G7 con BoomSound. La calidad de las llamadas es muy buena, el micrófono registra de forma notable los audios de WhatsApp y la conectividad trabaja sin problemas. Como dije, durante mi viaje a China tuve que usar un VPN en todo momento para usar Google y WhatsApp, y el performance del Note 9 no decayó en ningún momento. Es una situación atípica, en donde supones que los reinicios o los cierres inesperados van a suceder. Aquí no ocurrió nunca.

El modelo que llega a Latinoamérica es el que lleva Snapdragon 845, y se confirma con ello la llegada de la radio FM al Note. Para los que estaban buscando un equipo de gama muy alta con receptor de radio, esta es una excelente noticia.

 Samsung le pierde el miedo a la batería

Era la mejora que más solicitamos el año pasado, y Samsung cumplió. Por fin un Note lleva una batería digna del performance, con esos 4000 mAh que nos dan más autonomía durante el día. He tenido entre 10 a 12 horas de uso promedio, y es un porcentaje que no decayó con los días. Todo el mes se ha mantenido así, sometido a estrés y pruebas. En hora de pantalla, he podido llegar a 5 horas diarias. Aquí viene el debate necesario, pues algunos teléfonos de gama media pueden lograr cuotas de pantalla sorprendentes. Pero es en la combinación de componentes en donde radica el soporte de una batería de estas dimensiones. La mejor pantalla del mercado, un procesador muy potente y capaz de correr en dos pantallas mediante DeX, el uso constante de las cámaras y todo el provecho que podemos obtener de un dispositivo tan potente requiere, por lo menos, estos 4000 mAh.

Aparte de cargar rápido – utilicé un cargador muy veloz por usb C en todo momento y el equipo no recalentó para nada -, carga de manera inalámbrica. No hay duda que el tiempo de vida en esta versión de Note está optimizado.

 Hasta ahora es uno de mis favoritos del 2018

Es momento de olvidar los escenarios fatídicos de hace dos años. Samsung ha enmendado este contratiempo con dos generaciones de Note, en donde trazó su modelo de recuperación basado en la confianza. Quizás el grave problema del equipo sea su precio, pero eso escapa al tipo de teléfono que tendrás en manos. Nuevamente los coreanos han dado en el clavo, con un equipo que sigue siendo el mejor en conjunto. No es la marca que te mata con un feature aislado del comportamiento, sino que apuesta por la experiencia integral en todo momento. Hay tres bases sólidas en este Note 9: productividad, versatilidad y reputación. Bajo estas tres columnas, Samsung ha creado una tendencia y consolidado un camino. Este es el Note que siempre quisimos ver.

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