El nuevo Galaxy Z Fold 2 tiene varios misterios bajo el chasis
El nuevo Galaxy Z Fold 2 tiene varios misterios bajo el chasis | Fuente: RPP

No hay dudas de que Samsung es resiliente. Tras una primera generación llena de observaciones y reportes, la surcoreana supo aplicar lo aprendido con la reedición de 2019 y el nuevo Z Flip. Este Galaxy Z Fold 2 estrena nuevas tecnologías, pero también una nueva manera de solucionar viejos problemas con mayor investigación en componentes y una implementación a prueba de errores. En esta nota descubriremos los cambios notables en la bisagra bajo el chasis y la nueva pantalla AMOLED dinámica 2X.

Diseño replanteado para menos problemas

Así lucen los 60 componentes de la nueva bisagra de Samsung
Así lucen los 60 componentes de la nueva bisagra de Samsung | Fuente: RPP

Esta nueva generación de Fold se adapta mejor a los hábitos de consumo de los usuarios. Para empezar, tenemos parlantes estéreo con el equipo desplegado, haciendo que la experiencia multimedia sea más inmersiva. Además, los bordes son más estilizados que en la versión anterior y los componentes ahora son más armoniosos en conjunto. El centro de nuestra atención está, sin embargo, en la bisagra.

Desde los problemas surgidos con el sistema de bisagra en el Fold original, Samsung ha logrado manejar el tema con seguridad, y este aprendizaje tiene un eslabón esencial: el Z Flip. El pequeño equipo contó con un sistema que incluía, además de un soporte con regulación manual entre los 75 y 115 grados, un mecanismo de escobillas que eliminan partículas en el codo.

“Esta bisagra diseñada con precisión crea una base más resistente cuando se despliega con su retención mejorada que mantiene ángulos de ciento ochenta grados”, refuerza SeungHyun Hwang, miembro del equipo de Investigación y Desarrollo para Mecánica Avanzada en Samsung. “La estructura CAM que añadimos incluye dos partes en forma de cresta con una parte plana en medio. Este sistema permite una experiencia de plegado más estable y con un magnetismo reducido”.

Este sistema permite que el equipo no se cierre repentinamente al estar desplegado en 180 grados, pero tuvieron que ampliar la cantidad de componentes CAM respecto al Z Flip, debido a la longitud del panel. Hasta 60 componentes distintos tiene esta bisagra bajo el panel.

Este codo externo se oculta completamente bajo las tapas del Z Fold 2 al desplegarse, pero deja una inevitable brecha entre esos componentes para permitir la apertura y cierre del equipo. Para eso, decidieron incluir microcerdas que funcionan como una escobilla en esa hendidura y liberan de partículas ese componente.

“Para lograrlo, debimos cumplir tres condiciones”, menciona Hee-Cheul Moon, del equipo encargado de la bisagra del Z Fold 2. “La primera fue la durabilidad. Estamos ante una estructura que soporta hasta 200 mil pliegues, pero eso no podía ser posible sin la segunda condición: la elasticidad de los sesenta componentes para el mecanismo. Esto, sumado al tamaño – la tercera condición – que el equipo debe tener para no incomodar al usuario, permitió tener un producto con balance”.

Ultra Thin Glass: la siguiente etapa

La primera generación de Fold vino con algunos problemas que impactaron negativamente en la estrategia de Samsung para este nuevo mercado. La pantalla de plástico recibió varias críticas por su sensibilidad y la poca resistencia a los componentes de la bisagra. Tras la aparición del Flip, la idea tras el UTG – vidrio ultra delgado – quedó más clara, y ahora ese aprendizaje llega al Fold 2.

“Para maximizar el tamaño del área utilizable en la pantalla principal, eliminamos las muescas y redujimos los bordes en un 27%”, menciona JunYong Song, miembro del equipo de diseño para productos de próxima generación en Samsung. “Además de hacerlo un poco más cuadrado para mejorar el agarre, el tamaño de pantalla de este Fold 2 es mayor que el original, pero nos enfocamos en la continuidad entre la pantalla de la cubierta y la principal”.

La pantalla principal ahora mide 7,6 pulgadas, pero la tecnología del panel ha cambiado. Para empezar, contamos con la tasa de refresco de 120Hz de los modelos S y Note, pero se añade la nueva pantalla Dynamic AMOLED 2X para una experiencia inmersiva.

Samsung decidió arriesgar en el tamaño del panel de la tapa exterior, y ahora contamos con un espacio mejor aprovechado. A diferencia del modelo original, ahora se añade un panel de 6,2 pulgadas con perforación en pantalla para el uso de una cámara delantera, una gemela de la que tenemos en la pantalla interna.

Sin embargo, Samsung decidió incorporar una tasa de refresco variable, que permite un cambio en el tiempo de actualización entre los 11 y 120 hercios, dependiendo del contenido. Esta variación ayuda a que el Z Fold 2 no consuma tanta energía por el uso de dos paneles.