métodos anticonceptivos
Los condones son importantes para prevenir enfermedades de transmisión sexual, pero deben ser usadas junto a otros métodos anticonceptivos. | Fuente: Getty Images

¿Cuál es el método que más te conviene usar? El doctor Napoleón Paredes, director del instituto Santé de la Femme, explicó en el programa Siempre en Casa cuáles son los métodos más difundidos y cuáles convendría usar según el caso que se trate. A continuación te damos sus cinco recomendaciones.

1) T de cobre. Según el doctor Paredes, se trata de un excelente método de barrera. Se trata de un pequeño dispositivo en forma de T que se coloca en el útero en 10 minutos. Existen T que duran entre 3 a 5 años. “Si la mujer desea tener hijos, se saca la T, y ya se pueden tener relaciones desde el día siguiente y concebir desde la siguiente ovulación”. La T puede ser aplicada en cualquier mujer, no solo en mujeres que ya hayan tenido hijos.

2) Píldoras anticonceptivas. Existen píldoras con distintas dosis de hormonas. “El hecho de que algunas pacientes se pongan ‘renegonas’ tiene que ver con la cantidad de progestágeno que tengan las pastillas que toman. Hoy en día existen pastillas con progestágenos modernos, los cuales ayudan a bajar de peso y mejoran la calidad de la piel”.

Existen T de cobre que liberan hormonas
Existen T de cobre que liberan hormonas | Fuente: Getty Images

3) Implantes subdérmicos. Se trata de una varilla de silicona de 5 centímetros que se coloca adentro de la piel del brazo. “Este implante libera hormonas (progestágenos), los cuales son derivados de los andrógenos”.

4) Ampollas mensuales. Método altamente recomendado por el doctor Paredes. Se trata de unos parches cuadrados que son pegados a la piel, y se renuevan mensualmente. “Tiene muy pocos efectos secundarios, y se recupera la fertilidad rápidamente”.

5) Píldora Oral de Emergencia. No se trata de un método anticonceptivo seguro. “Se debe evitar usar esta píldora, es solo en casos de emergencia, una vez en la vida si se puede. Si se usa con frecuencia es muy perjudicial. Se afecta la parte endocrinológica, lo cual puede llevar a la infertilidad y al cáncer ginecológico”, explicó.