Foto: AFP

Un ciudadano alemán fue detenido en el Aeropuerto de Múnich con 49 reptiles vivos en su equipaje. El sujeto llegaba procedente de Omán.

Cuando le interrogaron por la insólita mercadería, el alemán no encontró mejor respuesta que decir que esos animales eran para su consumo personal.

Incluso, se ofreció a comerse uno de los lagartos en frente de las autoridades para probar sus alegatos, refiere el diario The Inquisitr.

Las autoridades aduaneras declinaron el ofrecimiento y, todo lo contrario, confiscaron a los animales, que se salvaron de terminar en la olla del inusual sujeto.

"El sujeto seguramente será multado con al menos unos mil euros", señaló el vocero aduanero Thomas Meister, quien adelantó que los animales serán puestos a buen recaudo.