Foto referencial: EFE

Dos trabajadores de la ciudad serbia de Novi Pazar, en el suroeste del país, se han clavado las manos para exigir el pago de sus salarios atrasados.

Según informa hoy el diario "Danas", el líder de los huelguistas de la metalúrgica Iskra metal, Halko Drustinac, se introdujo dos clavos en la mano "porque el Gobierno no paga las deudas, a pesar de las sentencias judiciales que se lo imponen".

Al día siguiente, Zoran Bulatovic, representante de los trabajadores de la industria textil local, se introdujo un clavo en la mano en solidaridad con Drustinac y para llamar la atención sobre sus problemas.

Los huelguistas, que no permiten el acceso de los equipos médicos al edificio en el que protestan, aseguran que se les debe 20 salarios y los atrasos de 1991 a 2003.

En los últimos días en Serbia varios sindicatos del sector público protestan o anuncian protestas para exigir subidas de sueldos, congelados como medida de ahorro para atenuar la crisis.

EFE