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Una máquina expendedora ha atraído la atención de los turistas en Shanghai pues se trata de un aparato que vende nada menos que cangrejos vivos.

Cada cangrejo está empaquetado en una caja plástica y es puesto, como si fueran galletas, en la máquina expendedora. El crustáceo cuesta entre 1.50  y 7.50 dólares dependiendo del tamaño, según informó aatheory.com

La máquina mantiene a los cangrejos vivos debido a su sistema de refrigeración, que logra que los cangrejos hibernen, mientras se mantienen dentro. Además, esto garantiza que se mantengan vivos pues si el usuario recibe uno muerto, se lleva tres absolutamente gratis.