Un sujeto identificado como Anthony Garcia fue sentenciado a dos años de prisión por adulterar envases de yogurt de un supermercado en Albuquerque, a los que agregaba su propio semen.

Según la denuncia, el morbo llevaba a este perturbado sujeto a aguardar hasta que las mujeres bebieran su esperma, refiere el Huffington Post. De hecho, debido a esta costumbre fue intervenido por la Policía en julio del año pasado.

El juzgado de New Mexico lo encontró culpable y lo sentenció el jueves pasado a dos años de prisión. García admitió su delito en octubre pasado.