Un escáner para ver el cáncer de mama en tres dimensiones

Con el instrumento es posible obtener imágenes tridimensionales con el doble de resolución y, al mismo tiempo, con una dosis de radiación 25 veces inferior a una mamografía tradicional.
Captura El Pa

Científicos europeos han desarrollado una compleja tecnología que esta semana presentan en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences", se trata de un escáner para ver el cáncer de mama en tres dimensiones.

Sin embargo las imágenes en tres dimensiones que ofrece un escáner (o TAC) no se emplean para visualizar el cáncer de mama debido a que sus rayos X suponen un elevado riesgo a largo plazo.

Como ellos mismos se apresuran a aclarar a elmundo.es, su tecnología está aún lejos de poder emplearse de manera rutinaria en el diagnóstico del cáncer de mama.

Aunque sí están satisfechos con la demostración de que es posible obtener imágenes tridimensionales con el doble de resolución que un escáner corriente y, al mismo tiempo, con una dosis de radiación 25 veces inferior a una mamografía tradicional.

El hallazgo ha sido posible gracias a la colaboración multidisciplinar de radiólogos del sincrotrón de Grenoble (Francia), la Universidad alemana de Múnich y la de California Los Ángeles (en EEUU).

La doctora Marina Álvarez Benito, responsable de Asuntos Sociales en la Junta Directiva de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), insiste en que esta tecnología se ha probado de momento sólo en un espécimen de mama (obtenido tras una mastectomía); "no sabemos qué va a pasar en el ámbito clínico".

La doctora Álvarez, que es también presidenta de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama (SEDIM), recuerda que la mama es un órgano en el que todos los tejidos tienen la misma densidad; lo que dificulta su "observación".

Se calcula que el 5% de los nuevos tumores que se diagnosticarán en EEUU podrían estar causados por la exposición a escáneres (TAC). El riesgo radiactivo es especialmente elevado en tejidos radiosensibles, como el de la mama.

Con rayos X de alta intensidad, en cambio, los tejidos resultan más "transparentes" de manera que se deposita en ellos mucha menor cantidad de radiación.