Rocío Montalvo Montes
Miss Chío elabora sus videos tras la emisión del programa "Aprendo en casa" para reforzar las lecciones que allí se dictan. | Fuente: Andina

Este año escolar es diferente debido al contexto de pandemia que ha obligado a los niños, niñas y adolescentes de todo el Perú a llevar a cabo su educación de manera remota. Para los docentes, la necesidad de enseñar a distancia durante la cuarentena se ha convertido en todo un reto y también en una oportunidad para reinventarse haciendo uso de nuevas herramientas tecnológicas.

Rocío Montalvo Montes es profesora en el colegio público Nº 107 Daniel Alcides Carrión, en el distrito de Santa Anita, y es más conocida por los menores como la "Miss Chío". Tiene a su cargo el segundo grado "D", la primera aula digital en dicho plantel y donde los 28 estudiantes a su cargo ya han reemplazado los cuadernos y útiles escolares convencionales por laptops y plataformas interactivas.

La cuarentena ha sido una oportunidad para que Rocío ponga en práctica el trabajo innovador que ya venía realizando, pues el año pasado decidió optar por los medios digitales como una nueva plataforma para enseñar. De esta manera, gracias a su creatividad para impartir las lecciones, sus videos educativos son vistos por alumnos de otras aulas e incluso otros colegios.

"Me enfoco en el tema y los papás o mamás aprenden con sus hijos e hijas, ellos ya no tienen que buscar otros videos por Internet para entender la clase que hice. Eso es muy motivador para el cumplimiento de los retos que se plantean", explicó la profesora para la agencia de noticias Andina. De esta manera, Miss Chío elabora sus videos teniendo en cuenta la programación de la estrategia nacional “Aprendo en Casa” y con el objetivo de reforzar lo dictado en el día.

Para Rocío, la aceptación del público infantil se debe a su manera didáctica, lúdica y clara de enseñar.
Para Rocío, la aceptación del público infantil se debe a su manera didáctica, lúdica y clara de enseñar. | Fuente: Andina

Asimismo, Rocío tiene como aliada a su hija Vania, quien con tan solo 10 años se ha involucrado en el proyecto, encargándose de grabar y editar los videos con su celular. Para ambas, compartir esta experiencia pedagógica es gratificante y saben que, gracias a su esfuerzo por enseñar valores a otros niños, lograrán que se conviertan en buenos ciudadanos y ciudadanas.

Para Rocío Montalvo, es importante aprovechar la habilidad que tienen muchos niños para interactuar con los recursos digitales, como juegos y videos. Sin embargo, también reconoce la necesidad de un apoyo constante por parte de los docentes y los padres de familia para hacer el seguimiento de las clases.

“Siento que contribuyo con mi patria”, concluye Rocío Montalvo satisfecha por promover que los padres de familia se conviertan en los maestros auxiliares de sus hijos y, de esta manera, se fortalezcan los lazos entre padres e hijos. Ella cree que, si algo se puede rescatar de esta pandemia, es el esfuerzo del sector público por cuidar el aspecto educativo y sobretodo emocional de los niños y niñas en nuestro país.