En el taller de los Calmet se realiza el proceso de teñido con elementos no contaminantes. | Fuente: Ecotintes

A lo largo de la historia ancestral del Perú, se han hecho uso de distintas técnicas naturales para teñir una gran variedad de fibras textiles y mantener la armonía en la naturaleza. Actualmente, una de las industrias más importantes en nuestro país es la de textilería y confección, con una expectativa de crecimiento de al menos 7% en exportaciones para este año, según Luis Torres, actual presidente ejecutivo de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo, ubicándonos a nivel mundial como uno de los más grandes exportadores de fibra de alpaca y algodón.

Y aunque es un orgullo mantenernos a la vanguardia de la industria de la moda, muchos de estos procesos de producción de insumos que más tarde se convertirán en prendas de vestir hacen uso de tintes sintéticos que dañan el medio ambiente. Con el objetivo de hacer una industria textil socialmente responsable, Ecotintes recupera técnicas tradicionales para elaborar hilos de maravillosos colores teñidos con elementos que nos brinda la naturaleza.

Esta alternativa de tintorería no mutila los beneficios de las fibras naturales y orgánicas. | Fuente: Ecotintes

La iniciativa de la bióloga Daniela Calmet y su papá, Ricardo Calmet, propone una alternativa de teñidos naturales sustentables y amigables con el medio ambiente.

Consciencia verde

Si en Perú producimos fibras naturales de alta calidad como el algodón y la alpaca, ¿por qué contaminarlas en el proceso? Los Calmet decidieron aplicar conciencia ecológica y hacer del teñido un paso a paso sostenible.

Existen un sinfín de usos que se le puede dar a las plantas y tal vez el más conocido es el medicinal. Sin embargo, Ecotintes rescató la manera de producir extraordinarios colores a partir de animales como la cochinilla y plantas como el índigo, nogal, molle, tara, ratania y aliso. A partir de estos recursos se pueden lograr colores como el azul, rojo, amarillo y verde; y también combinarlos para obtener tonos naranjas, rosas y violetas que pueden ir desde lo pastel hasta lo más intenso.

Las plantas colorantes como el índigo, el molle y la ratania se usan por siglos en las altas culturas de la humanidad para teñir fibras de algodón y alpaca. | Fuente: Ecotintes

 

Desde su taller de producción en el distrito de Chancay, a una hora y media de la ciudad de Lima, el equipo detrás de Ecotintes trabaja bajo la consigna de “colores naturales, colores del futuro”, pensada en generar una industria sostenible que beneficie a todos y contribuya a la conservación de un planeta que ya se encuentra en una seria crisis ambiental.

Es cierto que la industria de la moda y la textilería es una gran fuente de ingresos y un generador de empleo. Tan solo en el año 2018 las exportaciones de las industrias textiles sumaron 1400 millones de dólares y generaron cerca de 400 mil empleos directos y 300 mil indirectos, según César Tello, presidente del Comité de Confecciones de la Asociación de Exportadores (ADEX). Sin embargo, es importante mencionar que también es considerada como una de las industrias más contaminantes del planeta. De acuerdo con un reporte emitido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) a inicios de este año, el 20% de las aguas residuales con químicos tóxicos que terminan en los ríos y mares son originados por este sector.

En la empresa de Ricardo y Daniela Calmet esto no sucede. El proceso de teñido de los textiles que se realizan con elementos naturales no produce desechos tóxicos y el agua puede ser reutilizada. En el caso de Ecotintes, el agua se retorna al entorno usándose para el riego de áreas verdes.  

Cada vez se suman más proyectos enfocados en no tener un costo ambiental. Para la industria textil peruana es importante potenciar el uso de tintes naturales por los diseñadores, fabricantes y los mismos consumidores.

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