La maternindad de Kim Kardashian, quien espera el nacimiento de su hijo con Kanye West para julio, sigue dejando estragos en su recordada –y antes envidiada- figura de reloj de arena.

Todo su cuerpo ha sufrido cambios notables. De acuerdo a la revista Grazia, la socialité se ha visto en la necesidad de comprar nuevo calzado, de una talla más grande, para que le baje la inflamación en los pies de la que es víctima.

Mis zapatos Christian Louboutin ya casi no me caben. Cuando los llevé puestos el otro día, acabé yendo con las tiras desabrochadas ya que ni siquiera podían rodearme el tobillo", contó la estrella de televisión. Asimismo, indicó que su doctor le ha recomendado que mantenga los pies elevados.

Sus guardarropas es otro tema. Los conjuntos que Kim luce durante su embarazo han abierto el debate, y mientras muchos califican sus ajustados trajes como unas desastrosas elecciones, su hermana Khloé Kardashian está muy orgullosa de cómo Kim luce su exuberante figura.

"Creo que intentó vestirse con ropa ancha, pero Kim tiene una figura fenomenal que siempre necesita mostrar. Estoy contenta de que haya vuelto a la ropa ajustada", declaró Khloé.

Finalmente, Kim indicó que no cambiará su forma de vestir, a pesar de lo que pueda hablar la gente. “Así es como siempre me he vestido y ahora mismo me pongo cualquier cosa que me queda”, concluyó.