El cantautor español Alejandro Sanz dijo ser "poco caprichoso" en sus peticiones a los organizadores de sus conciertos, pero fue rotundo al afirmar que lo que más le importa es que técnicamente la producción sea impecable, tanto en seguridad como en la "calidad de sonido".

"Cada vez que me llaman para tocar en algún sitio para mí es un regalo", dijo el cantautor, que citó a su compatriota Joaquín Sabina: "A los músicos nos deberían pagar por el traslado de un lugar a otro y los conciertos deberíamos regalarlos", señaló a la agencia Efe.

El autor de "No es lo mismo" o "Pisando fuerte" aprovecha también las giras para involucrarse con la ciudad que visita para cada concierto.

"No solo es bueno para mí, sino también para mi carrera. Cuando llego a un lugar me gusta involucrarme un poco con lo que pasa en el país, que no sientan que soy alguien que viene y se va. Me gusta "empaparme" y dentro de mi alma de artista tengo un hueco para el viajero", explicó.

Sanz aseguró que su actual gira va a "durar bastante" y que paulatinamente se van a ir agregando fechas a la misma. Tras sus conciertos en EE.UU. actuará en Venezuela y posteriormente irá a España a descansar.