La esposa de John Travolta, Kelly Preston, reconoció que antes de ser madre consumía muchas sustancias nocivas para su cuerpo, pero desde que formó su familia, las dejó por completo.

Hubo momento de mi vida en los que he bebido demasiado”, dijo en declaraciones al programa “The conversation with Amanda de Cadenet”.

“Ya no bebo, no fumo, ni consumo sustancias”, añadió la mujer de Travolta, quien en las ultimas semana ha visto como su vida se ha llenado de escándalos sobre acoso sexual.

De momento, su marido intenta limpiar un poco su alicaída imagen.